domingo, 2 de junio de 2013

Atlanta sufrió el gol que Almagro encontró al final

Intento. Pedrozo trata de escapar de la marca de un jugador de Atlanta. Fue un empate justo.

Cuando parecía que ya no quedaba más hilo en el carretel de Almagro, Ricardo Vera hilvanó una contra a toda velocidad que culminó con la pelota adentro del arco de Atlanta. El delantero ingresó desde el banco y enmendó un tejido que había empezado a deshilacharse minutos atrás con el gol de Emiliano Ferreiro. El empate, en la ida de una de las semifinales del Reducido de la Primera B, fue justo por donde se lo mire.

Con esa sana premisa de jugar con el balón al ras del piso y de buscar siempre al compañero más cercano, el conjunto de Carlos Mayor tomó la iniciativa ante un rival que priorizó el orden de sus dos líneas de cuatro bien juntas. Atlanta se preocupó más por destruir los circuitos de juego ajenos que por potenciar sus virtudes. A partir de este concepto se entiende la soledad con la que jugó Andrés Soriano, a no menos de 20 metros de su compañero más cercano.

En uno de los tantos envíos sin un claro receptor al área del local, una mano se interpuso en el trayecto de la pelota y el árbitro Ramiro López sancionó penal. Ferreiro, de poca participación hasta ese momento, definió con mucha tranquilidad para poner en ventaja al cuadro de Villa Crespo. Se conformó mucho Atlanta con esa mínima diferencia y cedió todo el protagonismo, sobre todo con los cambios que realizó Sergio Rondina. Así, la visita se metió excesivamente atrás. Y Almagro comenzó a llegarle por todos los sectores del campo, más aún cuando Juan Segovia se fue expulsado.

Inteligente, Mayor mandó a la cancha a Vera, quien llegaba con lo justo por una distensión muscular. Y éste estuvo a la altura de la circunstancia: aportó movilidad y se retrasó para conducir las acciones ofensivas de su equipo. En uno de sus reiterativos intentos, mandó un centro al área que cabeceó Fabricio Pedrozo y que se desvió en Hernán Lopes. Y no hubo tiempo para mucho más.

martes, 28 de mayo de 2013

En Lanús reina el desconsuelo

¿Y ahora? El Mellizo y sus jugadores saben que tendrán que ganar los cuatro partidos que restan.

El estado de ánimo de Lanús está por el piso. El tropezón que sufrió el equipo de Guillermo Barros Schelotto, en su visita a San Martín, fue un golpe que nadie esperaba. Dolió mucho, sobre todo tras conocer los resultados de River y de Newell’s, que lo dejaron a cuatro unidades de la punta cuando restan doce para el cierre del torneo. “Estamos muy tristes. En estas últimas fechas no sólo perdimos el liderazgo, ahora también perdimos el invicto”, se lamentó Silvio Romero, goleador del cuadro del Sur en el semestre con nueve tantos (ocho en el Final y uno en la Copa Argentina). Y avisó: “Hay que ganar los cuatro partidos que quedan porque uno nunca sabe lo que puede pasar”.

Lo que dice el punta cordobés es lo mismo que manifestó el técnico luego de la derrota del fin de semana: hay que volver a la senda de los triunfos y esperar un traspié de los de arriba para aprovecharlo. “Estamos con mucha angustia. No nos queda otra que ganar todo lo que falta y esperar a ver si nos dan una chance de acercarnos”, explicó Carlos Izquierdoz con un dejo de resignación.

La prueba de fuego para Lanús será el domingo, cuando reciba a partir de las 16.10 a Belgrano. Para ese compromiso, Barros Schelotto no contará con Víctor Ayala (llegó a la décima tarjeta amarilla). En su lugar ingresará Diego González, quien cumplió su fecha de suspensión y regresará a ocupar la posición de volante central. La incógnita pasará por saber quién será la referencia en el ataque, ya que Jorge Pereyra Díaz tampoco conformó al DT.

lunes, 27 de mayo de 2013

Alegría de Chicago en el clásico

Goleador. Becerra festeja como loco luego de haber fusilado a Losa. Fue 1 a 0 para Chicago.

Las despedidas son esos dolores dulces. Lo compuso el Indio Solari en sus tiempos de Patricio Rey. Y lo entendieron a la perfección los hinchas de Chicago. Ante un marco imponente, el cuadro de Mataderos se impuso por 1 a 0 sobre Almirante Brown y comenzó a despedirse de la B Nacional, ya que jugará la próxima temporada en la tercera categoría del fútbol argentino.

La consigna era clara y la postura, unánime: había que armar una fiesta para contagiar a los jugadores en las últimas presentaciones en esta divisional. Y así fue. El equipo de René Kloker redondeó una actuación aceptable. Es cierto que mostró algunas de las limitaciones que hicieron que perdiera rápidamente toda posibilidad de mantener la categoría, pero mereció la victoria de principio a fin. Cuando el local era claramente superior, Raúl Becerra fusiló a Gastón Losa para marcar la única diferencia de la tarde. El delantero escribió el epílogo de una maniobra que pensó el interminable Gomito Gómez y que plasmó en el campo el bueno de Agustín Farías.

Parte de la superioridad de Chicago se debió a la apatía con la que se mostraron los hombres de Almirante. El único que inquietó el área de Daniel Monllor fue Pablo Caballero. Si Cristian Chávez no aparece, el equipo de la dupla Tobio-Ojeda desaparece. No tiene juego y es inofensivo. El volante, de pasado en San Lorenzo, también fue perjudicado por un esquema 4-4-1-1, que resultó muy estático y distanciado de la línea de los volantes.

Lo aprovechó Nueva Chicago. No tanto por su juego vistoso, sino por su alto nivel de concentración. Y lo disfrutó su gente, que despidió a su equipo con aplausos.

domingo, 26 de mayo de 2013

Racing se juega otra final

Adentro. Villar purgó las tres fechas de suspensión y volverá al equipo para recibir a Godoy Cruz.

Una verdadera final. Eso es lo que se jugará Racing esta tarde, cuando reciba desde las 16 a Godoy Cruz con la imperiosa necesidad de conseguir los tres puntos para arrimarse aún más a ese objetivo supremo que es la clasificación a la Copa Sudamericana. Con 52 unidades, el cuadro de Avellaneda se ubica por encima de San Lorenzo (49), el último equipo que está consiguiendo el boleto para la próxima edición. Godoy Cruz, al cabo, es un rival directo, ya que con sus 43 puntos en la tabla acumulada también aspira a meterse en el selecto grupo continental.

Aunque la renovación de Luis Zubeldía está encaminada y es cuestión de tiempo para que rubrique su nuevo vínculo, no lograr la clasificación sería un golpe durísimo de sobrellevar. Es por eso que el encuentro de hoy tiene un aroma a final, en la que habrá mucho en juego por ambos lados.

No confirmó la alineación el joven entrenador de Racing, pero una de las certezas es que Diego Villar volverá al once inicial en el lugar que dejó vacante la salida de Mario Bolatti, quien ni siquiera estará en el banco por una sobrecarga en la cara posterior de su muslo izquierdo. El volante, de pasado en el club mendocino, reaparecerá luego de haber cumplido las tres fechas de suspensión por la expulsión que recibió en la derrota ante Newell’s. Por este cambio de nombres, Zubeldía variará el esquema y volverá al 4-2-3-1, con Bruno Zuculini y Agustín Pelletieri en la contención. Arriba seguirá Javier Cámpora, ya que Luciano Vietto se recupera tras la operación de una hernia inguinal.

En la vereda de enfrente, Martín Palermo sabe que la de esta tarde será la última oportunidad para meterse en la pelea importante. Sí, a pesar de que el discurso oficial es que "hay que llegar a los 30 puntos para no sufrir en el futuro con el promedio", en Godoy Cruz todavía se ilusionan con acortar esas seis unidades que los separan del líder Newell’s. Para eso, el DT realizará una modificación obligada: Fernando Zuqui reemplazará al suspendido José San Román, quien llegó a la quinta amarilla. "Vamos en crecimiento. Lo que pretendemos es acercarnos al pelotón de los punteros y dar pelea hasta el final", dijo Palermo. El Titán cree que todavía están a tiempo. Para eso no les quedará otra que ganar.

Lanús busca lleno de esperanza

Ganar o ganar. El equipo de Guillermo necesita los tres puntos para volver a ser líder en soledad.

Trata de tocar la fibra íntima de sus jugadores y de despertarlos de ese letargo que los mantiene como atados. Intenta Guillermo Barros Schelotto transmitir un mensaje para que les brote ese orgullo herido: "A esta altura del campeonato no se pueden caer ni lamentarse por los puntos perdidos". El Mellizo sabe lo que es jugar en las bravas. Es consciente de que en las paradas más complicadas hay que dar un plus. Y es por eso que se los recalca siempre que tiene la oportunidad, tanto a los referentes como a los juveniles que menos minutos sumaron en este Torneo Final.

Quiere que su Lanús vuelva a ser el que fue en las primeras fechas, ese que era arrollador y sumamente efectivo en la red. Desde los nombres eso no será posible esta tarde, cuando visite a San Martín, ya que el entrenador renovará la confianza en dos juveniles que jugaron la fecha pasada. De Fernando Barrientos (21 años) y de Jorge Valdez Chamorro (19) se trata. Este último, habitual volante ofensivo, será un falso 9. Así, Ismael Blanco y Cristian Chávez, las dos incorporaciones que llegaron en este mercado de pases, seguirán en el banco de los suplentes. Además, Maxi Velázquez y Guido Pizarro cumplieron sus respectivas fechas de suspensión y volverán a la alineación titular. Pizarro se moverá en su antigua posición de volante central.

Una duda en la ofensiva no le permite a Rubén Forestello confirmar el equipo que saldrá al campo de juego con la necesidad de ganar para soñar con la permanencia en Primera. Humberto Osorio, goleador de San Martín con cinco tantos, tiene una molestia en el aductor derecho. Si no llega a estar en condiciones, seguirá Gastón Caprari. Además, Claudio Riaño se ganó un lugar entre los once y también será de la partida. El que no estará es Maximiliano Bustos, ya que la molestia que arrastra en la rodilla derecha se lo impide. Por él ingresará Diego García, mientras que Facundo Affranchino se correrá hacia el centro para jugar como volante central junto con Reinaldo Alderete. Promesa de partido abierto. ¿Cumplirán?

jueves, 23 de mayo de 2013

"El club le dio de comer"

Uruguayo picante. Regueiro salió al cruce de Gorosito por lo que dijo de la gente de Lanús.

Pican como balas en las paredes las duras palabras que disparó Néstor Gorosito contra los hinchas de Lanús. "Siempre que jugamos contra ellos hace más frío. No escuché los insultos porque eran pocos. Acá no hay parlantes ni techo", había ironizado el entrenador de Tigre luego del empate del lunes por la noche.

Y en la vuelta del plantel de Guillermo Barros Schelotto a los entrenamientos, fue Mario Regueiro quien recogió el guante para responderle a Pipo. "No sé qué pasó entre él y la gente, pero hay que ser respetuoso. Nosotros tenemos que dar el ejemplo para que los hinchas no vayan a la cancha a insultar a los jugadores", reflexionó el delantero. Y en esa misma línea, añadió: "Después somos los primeros en decir que hay quilombo en las hinchadas. El club le dio de comer durante los meses que lo dirigió. No cae bien que diga eso".

Todavía se siente el eco de las declaraciones de Gorosito. Retumban en las paredes del vestuario del cuadro del Sur y causan un estado de malestar general. "Fueron apreciaciones muy agresivas. Se fue del folclore del fútbol y habló demasiado. Fue totalmente fuera de lugar. Es un tipo de mucha experiencia y no debió...", se lamentó Maxi Velázquez. A pesar del pedido de los simpatizantes de Lanús, la institución no denunciará a Gorosito por incitación a la violencia.

lunes, 20 de mayo de 2013

Pezzotta estuvo bajo la lupa y aprobó el examen

Aprobado. No tuvo inconvenientes para llevar bien un partido en el que había mucho en juego.

Fueron 90 minutos de alta tensión los que dirigió ayer Sergio Pezzotta en el Libertadores de América. Todas las miradas estuvieron puestas en su figura y en cada una de sus intervenciones. La delicada situación que atraviesan Independiente y San Martín con relación a los promedios contribuyó para que el clima estuviera caldeado y para que se protestara cualquier decisión, fuese o no acertada. 
 
Razones para que crecieran las suspicacias no faltaban. Por un lado, el hombre de negro pertenece al SADRA, el sindicado de árbitros cuyo secretario general es Guillermo Marconi, reconocido hincha de Independiente que vaticinó que el conjunto sanjuanino es uno de los equipos que perderán la categoría. Por su parte, Jorge Miadosqui, presidente de San Martín, reprochó siempre que pudo todo fallo arbitral que perjudicó a su club. Y hasta llegó a reconocer, tras la caída ante Atlético de Rafaela, que los habían “mandado a la B”.

A pesar de este cóctel explosivo que se originó por los dichos de ambas partes, Pezzotta no tuvo complicaciones para sobrellevar un partido que en la previa era trascendental para el futuro de Independiente y de San Martín. Mientras los jugadores realizaban los últimos movimientos antes de que se iniciara el encuentro, Miguel Brindisi y Rubén Forestello se acercaron para saludarlo efusivamente, en un gesto poco habitual y que descomprimió el ambiente. Durante el desarrollo, los reproches llegaron desde las tribunas y no de parte de los protagonistas del juego. Ni siquiera el duro cruce de Morel Rodríguez a Claudio Riaño, sancionado con amarilla, fue reprobado. Y cuando sonó el último silbatazo de la fría tarde de ayer, ambos entrenadores y la mayoría de los futbolistas se arrimaron a Pezzotta para reconocerle su buena labor
 
Fue una gratificación merecida para un árbitro que estuvo bajo la lupa durante los 90 minutos y que se apoyó en su vasta experiencia para dirigir un partido que ameritaba semejante actuación.