domingo, 21 de julio de 2013

Amigos para siempre

Los separan los colores, los une la amistad. Palermo y Guillermo, ayer en el estadio de Lanús.

Forjaron una amistad de antología que nada ni nadie podrá destrozar. Ni siquiera la distancia fue suficiente para cortar ese lazo que los mantiene tan estrechamente unidos desde tiempos memorables. Guillermo Barros Schelotto y Martín Palermo siempre encuentran una razón justa para reencontrarse a recordar sus innumerables hazañas como jugadores. La pelota, vaya casualidad, fue la excusa perfecta para que se volvieran a ver las caras. Ya no dentro de un campo de juego, pero sí como entrenadores, esa nueva labor que siguen aprendiendo y que los sorprende cada día. Y enfrentados, una vez más, como en esos clásicos entre Gimnasia y Estudiantes.

“Nos encontramos justo en el Día del Amigo, pero en el contexto que sea siempre es lindo. Es una amistad de hace mucho tiempo. Tenemos una muy buena relación”, coincidieron ambos en diálogo con Clarín. Y agregaron: “El fútbol nos permite darnos estos lujos”.

El estadio de Lanús fue el escenario propicio para que Guillermo y Palermo hicieran que este día especial cobrase un valor significativo. Ese abrazo interminable que se dieron sobre el césped fue la única exposición de calor que acaeció sobre la fresquísima mañana de ayer. Y el partido que jugaron el conjunto del Sur y Godoy Cruz fue tan amistoso como el momento que compartieron del otro lado de la línea de cal.

-¿Se imaginan el día de mañana formando una dupla técnica?

-Palermo: Cada uno tiene su grupo de trabajo armado, en mi caso con un amigo como el Pato (Abbondanzieri). Y espero que en un futuro cercano se incorpore otro, como el Flaco Schiavi.

-Guillermo: No es imposible pensar que en el futuro hagamos una dupla o hasta quizás un cuarteto.

-¿Y cómo es ser técnico?

-P: Me siento bien. Es una carrera en la que aprendés cada día. Nos ayudó mucho el buen semestre que tuvimos para confiar y creer en esta manera de trabajo. Estamos bien y con ganas de que Godoy Cruz crezca cada vez más.

-Pero, ¿qué es más difícil? ¿Ser jugador o entrenador?

-G: Ser DT es más difícil porque, en líneas generales, tenés que estar pendiente permanentemente de todos los detalles. Cuando uno jugaba sólo pensaba en lo que tenía que hacer dentro de la cancha.

-¿Qué piensa uno del otro?

-G: Cada uno tiene su forma de ver el fútbol: a mí me gusta jugar más y a él le agrada más presionar. Me pone muy contento que haya hecho una buena campaña. Me encantaría que siguiera así y que no tuviese problemas con el descenso.

-P: A los Barros Schelotto les va muy bien porque son tan detallistas, seguros y profesionales como eran en su etapa de jugadores. Nos veo bien proyectados en nuestras respectivas carreras como técnicos. El hizo dos buenos torneos.

-¿Son de aconsejarse?

-G: Hablamos permanentemente e intercambiamos nuestras ideas, más allá de que en este momento nos toca estar en equipos que se enfrentan.

-P: Siempre es bueno escuchar. Nada en especial, sólo lo que hemos vivido en nuestros comienzos y el trato con los jugadores.

-Carlos Bianchi fue el técnico que los unió en Boca y con el que ganaron todo. ¿Los sorprendió el semestre que tuvo?

-G: Verlo a Bianchi perder por tantos goles como le pasó ante San Martín de San Juan y de manera tan contundente me sorprendió. Pero ya venía mal. Y cuando venís mal te pasan esas cosas.

-Y ustedes, como sus discípulos, ¿van a tratar de superarlo?

-P: No pienso que con Guillermo podamos superar a Carlos, ya que con la experiencia y su recorrido en el fútbol no tiene nada que demostrar.

La amistad que los une es tan grande que aunque se enfrentaran dirigiendo uno a Gimnasia y otro a Estudiantes, se impondría a pesar de todo. “Sería lindo reencontrarnos algún día en esos lugares, como ya lo hemos vivido desde las Inferiores, ya que cada uno está muy identificado con su club”, expresó Palermo. Y agregó: “No digo que los hinchas vayan a estar abrazados como nosotros dos lo haríamos, pero sería un buen gesto para el espectáculo”. Mientras que el Mellizo se lamenta por no poder compartir un asado con su amigo porque Godoy Cruz tiene que continuar con su pretemporada, auguró: “En el futuro es posible que nos enfrentemos en un Gimnasia-Estudiantes”.

Se despidieron dentro del campo de juego con otro cálido abrazo y se comprometieron a reencontrarse con la pelota como excusa.

domingo, 14 de julio de 2013

Con la clase de Ortiz

Calidad. Vino de Arsenal a pedido de Guillermo. Para el Mellizo, el Marciano es un refuerzo clave.

Era uno de los jugadores que Guillermo Barros Schelotto quería sí o sí en su plantel. Ya lo había tentado a la mitad del Torneo Final, cuando a Lanús se le abrió un cupo extra por la lesión de un juvenil. Pero tuvo que esperar hasta este mercado de pases para volver a la carga por él. Finalmente, Jorge Ortiz llegó al Sur para adueñarse del mediocampo del Mellizo tras la salida de Guido Pizarro.

“Me convenció la llamada de Guillermo. Ni bien supe del interés, llamé a mi representante y le dije que hiciera todo lo posible para venir a Lanús”, reconoció el Marciano. Y continuó: “Aunque me haya pedido el entrenador sé que me voy a tener que matar en cada entrenamiento para ganarme un puesto”.

-En Arsenal estabas cómodo, ¿qué fue lo que te sedujo para venir? Me sorprendió lo bien organizado que está y cómo se trabaja. Es un equipo que pelea cosas importantes y que favorece a mi juego porque trata de jugar al fútbol.

-¿Qué te pidió Guillermo? ¿En qué posición vas a jugar? Quiere que haga lo que hacía Pizarro: que me suelte cuando tengamos la pelota y que busque el arco. Estoy acostumbrado a jugar en un doble 5, pero trato de tirarme por la derecha. Tendré la obligación de atacar por el centro.

-¿Y con qué pretensiones te sumaste a Lanús? Vine para pelear uno de los torneos que tendremos por delante. La Sudamericana hay que tomarla con importancia para que el club crezca en el plano internacional. Trataré de aportar mi experiencia para llevar a los más jóvenes del grupo por el buen camino.

Con la fe de Somoza

Con mucha ilusión. "Un cambio trae nuevas expectativas", dice el volante que llega desde Boca.

Necesitaba un cambio de aire para renovar sus energías luego de un ciclo en Boca en el que alternó buenas con malas. Leandro Somoza eligió Lanús como el lugar ideal para volver a ser ese volante central que se destacó por su despliegue y por su voracidad para recuperar pelotas. La determinación con la que Guillermo Barros Schelotto le pidió que se sumara a su equipo fue esencial para que recuperase la confianza perdida.

“Todo cambio trae siempre nuevas expectativas. Uno está preparado y con muchas ilusiones. Venir a Lanús me hizo bien porque lo necesitaba”, aseguró Somoza con un tono de voz tenue. Y agregó: “Me encontré con un plantel que es buena onda y en el que trabajan todos. Eso es importante porque los grupos se conforman cuando todos tiran para el mismo lado”.

Su salida de Boca no fue la que él hubiera deseado, ya que no llegó a un acuerdo para renovar su contrato. Sin embargo, esa fue una etapa que está cerrada. “Estuve durante dos años y medio y las cosas me habrán salido mal o bien, pero siempre me di al máximo”, manifestó el Flaco. Y adelantó que arribó al club del Sur del Gran Buenos Aires para conseguir algo importante: “Vine a dar ese salto de calidad que le faltó al equipo para conseguir algún título. El objetivo es ganar algo”.

Ahí anda Somoza, con esa simpleza que siempre lo caracterizó. Y, también, con esas ganas inquebrantables de superarse cada día. “La mayor espina que tengo es volver a mi nivel”, sostuvo. ¿Lo conseguirá en Lanús?

martes, 9 de julio de 2013

Un “casting” con ilusiones y un afortunado

Esa mirada. Caruso Lombardi observa a los jugadores libres en busca de talento para su equipo.

No es la primera vez que lo hace. Ya lo había experimentado en sus pasos por Tigre, Racing y San Lorenzo. Ricardo Caruso Lombardi acrecienta en cada mercado de pases su fama de ser un verdadero cazatalentos. Al menos entre los clubes de Primera, sus pruebas de jugadores libres ya son un clásico. Luego de lograr la permanencia en la máxima categoría, el entrenador de Argentinos realizó una exhaustiva limpieza en su plantel. Y es por eso que avisó que necesitaría alrededor de 15 nombres para reforzar su equipo con vistas al Torneo Inicial. Con lo complicado que está el mercado de invierno, no tuvo mejor idea que citar para ayer a alrededor de 50 jugadores, para evaluarlos detenidamente.

La intención de Caruso era realizar una prueba cerrada; es decir, con una lista previamente consensuada de futbolistas que él ya hubiera dirigido o que le interesaran. Para evitar intrusos, restringió el rango de edad: sólo tendrían su oportunidad los que tuvieran entre 20 y 22 años. Pero, llamativamente, había chicos de 14 y de 16 años, que -claro- no tuvieron su oportunidad, porque sólo jugaron los que figuraban en la nómina que había armado el cuerpo técnico.

La situación se le fue de las manos, ya que decenas de jóvenes entusiasmados se autoconvocaron en el predio de la UTA en Moreno, donde se entrena habitualmente Argentinos, para probar suerte. Llegaron en autos particulares o a pie, con sus bolsitos de mano y sus botines, listos para tratar de ganarse un lugar. Varios profesionales de las distintas categorías del Ascenso compartieron el campo de juego con otros que practican el deporte de manera amateur. Como ese joven que adujo que sólo juega los domingos con sus amigos. Así de insólita fue la prueba que dirigió Caruso.

Lo concreto fue que el mediático DT armó dos partidos divididos en dos tiempos de alrededor de 45 minutos cada uno. Y observó cada movimiento de los jugadores que integraron los cuatro equipos que dispuso. Entre los conocidos que se acercaron para probarse estuvo Kevin Cura, con pasado en Huracán.

Sin embargo, la nota del mediodía la dio un delantero ecuatoriano. Se trata de Darwin Caicedo, de 30 años, quien participó de la convocatoria y además convirtió un gol de cabeza. “Me enteré de esta posibilidad por la radio y por la televisión”, manifestó el goleador.

“No estamos para competir con otros equipos en lo económico. Por eso me voy a dedicar a otros jugadores que no tengan tanto nombre o sean de otra categoría, pero que rindan igual de bien”, justificó Caruso. Y reconoció que al menos uno de los que evaluó ayer tendrá su chance de practicar junto con el plantel profesional.

Parece mentira que Argentinos, un club considerado como el semillero del mundo y cuyas Divisiones Inferiores son envidiadas por muchas instituciones, tenga que buscar sus refuerzos en una prueba de jugadores libres. Pero Caruso sabe lo que hace.

lunes, 8 de julio de 2013

Reunión para comprar el pase de Martínez

De Racing a Lanús. El marcador central nacido en Chaco es el jugador que busca Guillermo.

Cuando Lanús comience esta mañana con la parte más intensa de la pretemporada en Luján, Guillermo Barros Schelotto tendrá una nueva razón para sentirse complacido. Luego de haber concretado los arribos de Leandro Somoza y de Jorge Ortiz, el club del Sur del Gran Buenos Aires está cerca de incorporar a ese marcador central que había pedido el Mellizo para suplir la partida de Oswaldo Vizcarrondo.

Se trata de Matías Martínez, el defensor de 24 años que jugó durante la última temporada en Argentinos y cuyo pase pertenece a Racing. Fue uno de los nombres apuntado desde el principio por el cuerpo técnico. La negociación estuvo estancada durante el fin de semana, pero se reactivó en las últimas horas. De hecho, hoy por la tarde habrá una nueva reunión con Hugo Issa, su representante: la idea de la dirigencia de Lanús es comprar la totalidad del pase. De manera tal que está descartada la posibilidad de realizar un trueque por Mario Regueiro o Eduardo Ledesma, ambos buscados por el entrenador Luis Zubeldía.

El otro gran anhelo de Guillermo es contar con Lautaro Acosta para afrontar la doble competencia. El delantero surgido de las inferiores del club se desvinculó de Sevilla y tiene ganas de regresar a la institución en la que fue campeón en el 2007. Ya hubo más de una reunión con Roberto, su papá y representante. Y sobra el optimismo.

domingo, 7 de julio de 2013

Firmaron Somoza y Ortiz

¡Vamos! Los experimentados volantes son las nuevas caras del plantel de los Barros Schelotto.

Tiene motivos de sobra para estar satisfecho Guillermo Barros Schelotto. Es que a pocas horas de comenzar con la etapa fuerte de la pretemporada, el Mellizo recibió la noticia que lo mantenía inquieto: la contratación de Leandro Somoza y de Jorge Ortiz, dos de los nombres que le había exigido a la dirigencia que encabeza Alejandro Marón, es un hecho. Los dos volantes pasaron la revisión médica ayer por la tarde en una clínica de Capital Federal y luego firmaron sus respectivos contratos.

Lo que buscaba Barros Schelotto para reforzar su plantel en este mercado de pases eran nombres que contagiaran “actitud de ganar, de estar en la pelea y de ir para adelante”. Es por eso que el entrenador pensó en Somoza, quien quedó libre de Boca y firmó ayer un vínculo que lo ligará con Lanús durante dos temporadas (hay una opción para extenderlo por otro año más). Lo de Ortiz es un caso especial: es un jugador que al cuerpo técnico siempre le gustó por su temperamento y su ductilidad para jugar en cualquier posición de la mitad de la cancha. El Marciano llegó con el pase en su poder proveniente de Arsenal y firmó por tres años.

Mientras continúan las negociaciones para reforzar la defensa del equipo, en las últimas horas comenzaron las reuniones con Roberto Acosta, el papá y el representante de Lautaro, quien se desvinculó de Sevilla. El deseo del delantero es continuar en el país y a Guillermo le agrada la posibilidad de contar con él.

lunes, 1 de julio de 2013

Apareció un competidor por Vizcarrondo

¿Hacia dónde voy? El venezolano iba a renovar con Lanús, pero la firma se hace desear.

Parecía que estaba todo arreglado para que Oswaldo Vizcarrondo continuara en Lanús. Es que sólo faltaba la firma para que el venezolano siguiera por tres temporadas más. Pero del parecer al hecho hay un trecho, sobre todo durante el mercado de pases. Y lo que en la semana pasada estaba casi confirmado, por estas horas es una incertidumbre: la continuidad del marcador central en el club del Sur del Gran Buenos Aires corre peligro. La negociación no está caída, pero se dilató demasiado y Guillermo Barros Schelotto ya baraja otras alternativas.

Según le aseguró José Luis Luraschi, el representante de Vizcarrondo, a Clarín, el cortocircuito en la operación surgió porque apareció un equipo con una oferta mejor. La que Lanús le realizó a América de México, dueño del pase, consiste en comprar la mitad de la ficha, tasada en 1.350.000 dólares. Y, además, le ofrecieron al jugador un contrato hasta junio de 2016 y cobrar parte de su sueldo en dólares. Pero desde el entorno del defensor avisaron que un club de Europa propuso adquirir el 100 por ciento del pase en una cifra muy superior. "No sé si la podrá equiparar. La parte contractual está definida, pero ahora tienen que arreglarse entre los clubes", señaló Luraschi.

En la institución sureña aseguran que tienen el visto bueno de América para realizar la operación. Y no descartan que este inconveniente sea una movida suscitada por el agente de Vizcarrondo para meter presión y cambiar algunas condiciones del contrato que ya estaban estipuladas. A la dirigencia se le agota la paciencia. "Si no contesta mañana, vamos por otro nombre", avisaron. Lo concreto es que el plantel comenzará la pretemporada el viernes, y el Mellizo piensa en otras alternativas para esa posición. Por el momento, Lanús tendrá que resolver este conflicto.