jueves, 21 de agosto de 2014

"Nos duele no darle una alegría a la gente"

Lo dijo Agustín Marchesín, uno de los pocos que habla sin cassette en las buenas y en las malas. El arquero de Lanús se refirió a todo lo relacionado con el presente del equipo: la suerte, los marcadores centrales, la actitud, la falta de contundencia y los planteos de los rivales.

En guardia. El arquero le pone el pecho a este presente adverso que protagoniza su equipo.

De las mieles dulces de un diciembre glorioso a los tragos amargos de un agosto para el olvido. Así se resume el trayecto futbolístico que recorrió Lanús desde la conquista de Sudamérica hasta el mal arranque de este semestre, que incluyó las frustraciones en la Recopa, en la Suruga Bank y en la Copa Argentina. A pesar de los golpes recibidos, uno más insoportable que el otro, el plantel de Guillermo Barros Schelotto está entero y con ganas de revertir la situación lo más rápido posible.

“Estamos con mucha ilusión de ganar el domingo porque no venimos bien. Las expectativas son las mejores y hay que estar preparados porque esto es fútbol”, comentó Agustín Marchesín, acostumbrado a declarar sin cassette. Y añadió: “Por ahí no tenemos suerte porque generamos muchas situaciones, pero pegan en el palo, en el travesaño o no nos cobran penales claros. No es excusa y hay que trabajar porque siempre hay cosas para mejorar”.

-El camino a seguir es el del segundo tiempo ante Atlético de Rafaela, ¿no?

-Sí, porque el primer tiempo lo regalamos, ya que no empezamos bien. Si bien en los primeros diez minutos fuimos claros dominadores, después se emparejó y ellos nos dominaron la pelota con un poco más de actitud. En el complemento nos hicieron un gol muy rápido y a partir de ahí fue todo nuestro.

-Y encima ahora se viene Estudiantes, un rival que siempre les resulta duro…

-Sí, pero siempre se hace duro contra ese tipo de equipos. Es muy difícil desempeñarse bien ante los que salen a esperarte y a aprovechar los contraataques cuando se dejan espacios. Estudiantes es más o menos parecido y será complicado jugar como pretendemos. Sabemos que la gente se acostumbró al buen juego, pero hay ocasiones en las que no se puede.

-Se ven desacoples en la última línea que son normales porque hay dos de los cuatro jugadores de la defensa que son nuevos.

-Es que nos acostumbramos demasiado a Paolo (Goltz) y al Cali (Izquierdoz). Pasaron mucho tiempo juntos y la convivencia dentro del campo de juego era muy buena. Diego (Braghieri) y Gustavo (Gómez) son dos grandes centrales, son jóvenes y creo que le darán muchas satisfacciones al club porque trabajan para mejorar. Uno ve los goles y piensa que no tenemos suerte… es la realidad. Quizá la pelota rebota y le queda al delantero contrario. Cuando no está de tu lado se hace más difícil. Es culpa de todos, mía también. Tenemos que ser conscientes de que presionan los de arriba y los de abajo. El puesto más ingrato es el nuestro, atrás.

-¿Creés que esta expectativa que hay de pelear en todos los frentes la generaron ustedes?

-Sí, y para nosotros es hermosa. Cuando no se dan las cosas, los primeros responsables y los que se sienten mal somos nosotros, que somos los que perdemos cosas. Nos duele más que nada porque hay muchos chicos que somos de la institución y nos duele no darle una alegría a la gente. Pero bueno, primero lo padecemos nosotros por nuestra familia; ellos lo saben. Hay que enfocarse en el campeonato local porque recién van dos fechas. Lo que pasó con las copas fue muy doloroso, pero si nos quedáramos con eso estaría muy mal.

miércoles, 20 de agosto de 2014

"Estar más concentrados"

Eso pide Gustavo Gómez para cambiar la imagen que dejó Lanús en su visita con derrota a Atlético de Rafaela. Además, el defensor paraguayo confirmó la convocatoria a su selección para jugar dos amistosos internacionales. Por ende, no estaría contra Olimpo ni ante Racing.

En deuda. El paraguayo todavía no colmó las expectativas que generó desde su llegada a Lanús.

Arribó al Sur del Gran Buenos Aires con la difícil misión de reemplazar a alguno de los dos marcadores centrales que dejaron una huella en Lanús, pero por ahora está en deuda con la gran expectativa que generó desde su llegada. Gustavo Gómez ya acumula seis presentaciones con la camiseta Granate entre el campeonato local y los certámenes internacionales, pero todavía no mostró sus credenciales, ésas que generaron que los mellizos Barros Schelotto pusieran sus ojos sobre él. De hecho, es junto con Diego Braghieri el más apuntado por los hinchas por el presente adverso que atraviesa el equipo.

“Creo que hicimos un buen partido porque nos llegaron dos veces, aunque nos convirtieron. Tenemos que estar un poquito más concentrados”, reflexionó el defensor paraguayo sobre la caída sufrida contra Atlético de Rafaela. Y con relación a la actuación de la dupla de zagueros, consideró: “De a poco nos complementamos bien con Diego y esperamos hacerlo mejor el domingo para ganarle a Estudiantes. Con el correr de los encuentros nos acoplaremos. Trataremos de mejorar para conseguir un resultado positivo”.

El problema futbolístico de Lanús no sólo radica en el aspecto defensivo sino también en la falta de puntería para inflar la red del arco contrario. Al menos así lo entienden los propios protagonistas. “Tenemos que trabajar y ser un poco más contundentes arriba porque generamos muchas situaciones que no convertimos”, analizó el marcador central de 21 años. Y añadió: “Nos falta un poquito de suerte porque las ocasiones las tuvimos… Pienso que el domingo las vamos a aprovechar”.

Si bien el lunes se dará a conocer la lista completa de los convocados para disputar dos amistosos de fecha FIFA con la Selección de Paraguay, Gómez es uno de los 10 futbolistas del exterior que fueron confirmados por el entrenador Víctor Genes para jugar el miércoles 3 contra Ucrania en Kiev y el domingo 7 ante Emiratos Árabes Unidos en Villach, Austria. Por lo tanto, no estaría disponible para afrontar la quinta y la sexta fecha del Torneo de Transición frente a Olimpo (lunes 1°) y a Racing (7/9), respectivamente. “Seguramente los dirigentes de Lanús hablarán con sus pares de la Asociación Paraguaya de Fútbol para ver cómo hacemos”, adelantó.

martes, 19 de agosto de 2014

Goleador infeliz

Silvio Romero se fue cabizbajo de la visita a Atlético de Rafaela a pesar de que convirtió por segunda fecha consecutiva. “Si hubiese sido el del empate, estaría contento. Pero la caída opaca todo”, señaló el portador de la camiseta 10 de Lanús.

Sí, pero no. El delantero cordobés volvió a inflar la red, pero esta vez no alcanzó para sumar.

A diferencia de lo que le sucedió en el debut del Torneo de Transición contra Belgrano, partido en el que anotó el gol de la victoria, Silvio Romero esta vez se fue con una gran desilusión de su visita a Atlético de Rafaela. Y eso que volvió a ser importante para Lanús porque marcó el tanto del descuento y devolvió a su equipo a un trámite que se encontraba cuesta abajo. A pesar de que no ocupa la posición de centrodelantero, el Chino ya lleva dos gritos en dos presentaciones y es el máximo artillero del Granate en un semestre que arrancó con demasiadas pálidas. Pero claro, nunca es justa la felicidad.

“En lo personal no estoy contento. Si mi gol hubiese sido el del empate, sí lo estaría. Pero la caída opaca todo. Es una lástima porque nos quedamos con las manos vacías ante un adversario que nos complica siempre”, analizó el delantero cordobés luego del traspié. Y con semblante serio, acotó: “Regalamos un tiempo y lo pagamos caro. En el entretiempo, Guillermo nos dijo que pusiéramos un poquito más de actitud porque nos estaban superando solamente con eso. Nos sorprendieron rápido, pero después levantamos el nivel”.

La sensación con la que se quedó Romero luego del porrazo sufrido en Rafaela fue la misma que manifestó el mellizo Barros Schelotto: se dilapidaron 45 minutos y se reaccionó recién con el 2-0 en contra. “No sé si la suerte no nos acompañó. Nos llegaron pocas veces y nos anotaron. No hay que buscar excusas. Los llevamos por delante y tuvimos varias para igualar”, entendió el futbolista de 26 años. Y -convencido- agregó: “Hay que tratar de salir siempre con las ganas que mostramos en el segundo tiempo. Ese es el Lanús que todos queremos ver; el que se lleva por delante a los rivales”.

domingo, 17 de agosto de 2014

Recuperó la sonrisa

En la previa a la visita de mañana a Atlético de Rafaela, Agustín Marchesín se dejó ver entre risas y con un semblante que nada tiene que ver con el que tenían sus compañeros luego del partido contra Belgrano.

Con otro semblante. El rostro sonriente de Marchesín refleja el sentimiento colectivo del plantel.

Costó más de lo pensado, pero la página finalmente se dio vuelta. Algunos -todavía molestos- se resisten a olvidarlo, mientras que para otros es una cuestión que no tiene importancia. Todo ese malestar que generaron los cantos que la barra de Lanús les dedicó a los jugadores durante el debut contra Belgrano disminuyó considerablemente con el paso de los días. Se nota en el semblante risueño de Agustín Marchesín, acaso uno de los máximos referentes del plantel de Guillermo Barros Schelotto. Esa risa que el arquero trata de ocultar para parecer serio refleja el buen estado de ánimo de sus compañeros.

“Es un partido difícil y en una cancha complicada, pero vamos con mucha ilusión de conseguir un buen resultado. En la primera fecha no recibimos goles y es muy importante para que la defensa, que es prácticamente nueva, agarre confianza. Vamos muy bien”, analizó Marche con relación al encuentro de mañana ante Atlético de Rafaela. Y con una sonrisa que brotaba cada vez miraba para sus costados, agregó: “Hay equipos que antes estaban presionados con el descenso y que ahora saldrán a jugar de otra manera, con un estilo más vistoso”.

El arranque con victoria en el Torneo de Transición fue fundamental para que las aguas se calmaran. Es que luego de un inicio de semestre para el olvido, el Granate recuperó la alegría luego de ajustar piezas en el sector que más dificultades le trajo hasta acá: la defensa. “Contra Belgrano estuvimos muy atentos en la última línea y se hizo un trabajo excelente. Ahora nos toca un rival que juega más o menos similar y en un campo más chico”, reflexionó el oriundo de San Cayetano. Y se explayó: “Habrá que estar más concentrados porque con un pelotazo te generan una contra. En el último tiempo nos complicaron de esa manera, así que tenemos que tratar de no complicarnos abajo”.

viernes, 15 de agosto de 2014

Pasen y vean...

Invita Carlos Araujo. El lateral derecho fue tajante cuando le consultaron acerca de los cuestionamientos que les hizo la hinchada en la victoria contra Belgrano. “Quisiera que los hinchas vieran cómo nos entrenamos cada día. Dejamos la vida en cada práctica como si fuese un partido”, aseguró.

Sincero. Según asegura Pipi, los que más sufrieron lo que pasó en las finales fueron los jugadores.

En esta parte del Sur del Gran Buenos Aires no se habla de otra cuestión que no esté relacionada con el clima enrarecido que hubo en La Fortaleza el domingo, cuando Lanús venció a Belgrano en el debut del Torneo de Transición. Se recuerda: los jugadores recibieron cantos ofensivos de parte de La Barra 14, además de que les dedicaron una bandera en el alambrado perimetral con el mensaje “Mercenarios”. No hay un solo integrante del plantel de Guillermo Barros Schelotto que no siga sorprendido y molesto por esta -según entienden- injustificada reacción de la hinchada.

“Fue un poco raro porque no estábamos acostumbrados, no lo esperábamos. Nosotros no entramos en esa (sic) ni se nos pasa por la cabeza responder. Tenemos que demostrar adentro de la cancha. Nada más”, manifestó Carlos Araujo, uno de los referentes del equipo. Y le envió un mensaje claro a todo aquel que ponga en duda la actitud de sus compañeros: “Quisiera que los hinchas vieran cómo nos entrenamos cada día. Dejamos la vida en cada práctica como si fuese un partido. Somos los que más sufrimos lo que pasó en las finales. Que les pregunten a nuestros familiares”.

Luego de un inicio de semestre para el olvido, el timón se enderezó gracias al triunfo ante el Pirata en el campeonato local. Y ahora, en el GPS de Lanús figura una visita de riesgo a Atlético de Rafaela. “Con este entrenador (por Roberto Sensini) propone algo distinto a lo que hacía antes, sobre todo de local. Será complicado por las dimensiones del campo de juego y porque se nos dificulta siempre. Hemos ganado bien en ese estadio y trataremos de quedarnos con los tres puntos”, adelantó el lateral derecho. Y se explayó: “Nos conviene que salgan a buscar porque en los últimos años nos costó cuando se nos metieron atrás. Nos gusta que nos jueguen de igual a igual”.

jueves, 14 de agosto de 2014

¿Quiénes son los mercenarios?

Los barras de La 14 ayer cantaron en contra de los jugadores y el hincha de Lanús genuino los repudió siempre que pudo, algo que se repitió desde la rotura de la amistad con Colón para acá. ¿Qué te parece?

A todos lados. La 14 estuvo presente en Japón para presenciar la Suruga Bank que perdió Lanús.

Durante décadas, el hincha argentino genuino tuvo que soportar el accionar macabro y delictivo de las barras bravas, tanto propias como ajenas. Muchas veces, al simpatizante común y corriente no le quedó otra opción que acatar las decisiones de estos delincuentes que creen que son más importantes que la pelota, ésa que le da vida a este deporte tan popular. Pero en los últimos tiempos se repite un fenómeno tan espontáneo como valiente: la gente se cansa de los barras, de sus maniobras absurdas, y no se lo calla sino que lo exterioriza, sin medir una eventual confrontación.

Lanús no le escapa a esta situación. Es cierto: el rechazo del seguidor auténtico para con el barrabrava no es inédito, pero sí se manifiesta cada vez más con mayor frecuencia. Siguiendo con el caso específico del Granate, hay que remontarse al domingo 27 de julio, cuando La 14 rompió la amistad que lo unió alrededor de cuatro décadas con Colón de Santa Fe por motivos que a los hinchas verdaderos les interesan muy poco. La historia es sabida: los barras se cansaron de cantar en contra de sus pares del Sabalero mientras que el resto hizo todo lo posible para taparlos y que no se escucharan. Esa tarde, encima de la eliminación en la Copa Argentina, se vivió un clima tenso en Sarandí.

La antipatía se acrecentó significativamente con el viaje que La 14 realizó hace algunos días a Japón para presenciar la Suruga Bank ante Kashiwa Reysol. Traslados en avión, hospedaje, entradas y un presupuesto que difícilmente hayan conseguido gracias a los tradicionales sorteos de camisetas. Lo que más le molestó al Granate puro, además, fue el descaro con el que estos personajes se pasearon por el Imperio del Sol Naciente como turistas, a costa de vaya a saber uno qué. Mejor ni pensarlo.

Y la gota que colmó el vaso se dio ayer, en el debut de Lanús en el Torneo de Transición frente a Belgrano. Ni bien salieron los futbolistas al campo de juego de La Fortaleza, los subordinados de La 14 (es decir, los de menor rango, los que reciben órdenes) se subieron rápidamente al alambrado perimetral en gran número y comenzaron a tironearlo. Desde los paravalanchas empezó a bajar un cántico que sabían cuatro o cinco y que repitieron los de alrededor: “Jugadores, a ver si nos entendemos… los sueldos están al día, hay que poner más huevos”. Y otro que rezaba: “Mire, mire qué locura… mire, mire qué emoción… sáquense la camiseta y dénsela a la hinchada que juega mejor…”. Reírse, para no quebrar en llanto.

Antes, durante y después del partido, repudiaron a los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto, ésos que en diciembre levantaron la Copa Sudamericana. Los trataron de ‘mercenarios’ (hasta con una bandera que colgaron atrás del arco) porque “no saludaron a la gente después de perder en Japón”, según argumentaron en la popular local. ¿Puede un detalle (no menor, por cierto, pero entendible) embarrar la gloria alcanzada hace ocho meses? Para nada. Y el Granate de verdad lo sabe. Por eso se lo hizo saber cada vez que los barrabravas se expresaron en contra de los jugadores, y cantaron más fuerte para taparlos. Fue una respuesta que salió del corazón.

Ahora bien, ¿qué significa etimológicamente la palabra ‘mercenario’? Según la Real Academia Española, dicho de una tropa: que por estipendio (remuneración) sirve en la guerra a un poder extranjero; que percibe un salario por su trabajo o una paga por sus servicios. A leer una y otra vez estas dos definiciones para sacar una conclusión que quede en la memoria. ¿Quién es más mercenario? ¿El futbolista profesional que, con aciertos y errores, cobra un sueldo (a veces exagerado o inmerecido) para lucir una camiseta mientras corre atrás de una pelota? ¿O el barra al que sólo le interesa sacar provecho a costa de la institución que -según dice- ama? Para reflexionar.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Volvió el Chino

En su segunda presentación desde que regresó a Lanús, Silvio Romero fue gravitante en ataque y anotó el gol de la victoria sobre Belgrano. “Se me dio, pero lo importante era que ganáramos”, dijo el Chino. Y añadió: “No se vio la mejor versión del equipo, pero nos repusimos de golpes duros”.

A cobrar... Romero ya sacó el derechazo cruzado ante el intento desesperado de Olave. 1-0.

Y una fría noche de agosto, Silvio Romero volvió a ser clave para que Lanús se quedara con los tres puntos. Ahora sí que regresó con todo. Todavía está lejos de su versión ideal, ésa que le brindó la oportunidad -efímera- de mostrar sus condiciones en el fútbol europeo. Pero, al menos, fue decisivo para que el equipo de Guillermo Barros Schelotto empezara con el pie derecho el Torneo de Transición luego de un semestre que venía torcido. Tras la imagen deslucida que dejó en Japón, donde el Granate perdió la Suruga Bank ante el modesto Kashiwa Reysol, el Chino marcó el tanto de la victoria frente al siempre complicado Belgrano.

Los hinchas todavía se estaban acomodando en sus respectivos lugares cuando Romero infló la red defendida por Juan Carlos Olave con un derechazo cruzado. “Estoy feliz porque se me dio, pero lo importante era que ganáramos. Además, mantuvimos la valla invicta más allá de que no nos generaron muchas situaciones en un partido que fue chato”, analizó el delantero de 26 años, de reciente paso a préstamo por el Stade Rennais de Francia. Y agregó: “El gol fue especial por mi pasado en Instituto, pero sobre todo porque sirvió para tener un buen comienzo de campeonato”.

No es ingenuo Romero, para nada. Sabe que este triunfo no tapará el mal inicio de la temporada con las dos finales perdidas al hilo. Pero supone que sí servirá para marcar el camino hacia la recuperación. “Por ahí no se vio la mejor versión de Lanús, pero bueno… contra un rival que no propone mucho, arrancar con el pie derecho es bueno. Veníamos de sufrir golpes duros, pero nos repusimos”, consideró el cordobés. Y se refirió con mesura a los cantos despectivos que la barra brava les dedicó antes, durante y después del encuentro: “La gran mayoría de la gente nos recibió bien y nos apoyó. Eso nos deja tranquilos. Si sólo ocho o diez personas no alientan, me pongo contento”.