miércoles, 10 de octubre de 2012

“Todos los delanteros atraviesan una mala racha”

Cantalo, Chino. Silvio Romero festeja su gol, el primero de Lanús en la victoria sobre Unión.

Intuición para discernir el lugar hacia donde había que desplazarse. Picardía para caminar por la cornisa del fuera de juego y engañar al hombre de la banderita traicionera. Frialdad para esperar a su oponente hasta el último instante y ajusticiarlo de la manera menos pensada. Silvio Romero sacó a relucir todo su repertorio en la jugada del primer gol de Lanús en la victoria sobre Unión. Y eso le bastó para cumplir con creces en un rol que no desconoce, pero que le resulta inusual. Es cierto que no sobresalió con una gran actuación, pero igualmente se las arregló para colmar las expectativas de Guillermo Barros Schelotto.

“Me sentí bien físicamente y creo que convertir ayudó para ratificar la confianza que me había dado el técnico. Sé que no hice un buen partido, pero el gol cambia mucho la manera de verlo porque el delantero está para eso”, reconoció el punta cordobés en diálogo con Lanús Deportivo (Am 860). Y luego aseguró que el esquema que implementa el mellizo le sienta cómodo más allá de que se desenvuelve en una posición distante a la del wing derecho: “Estoy más cerca del arco y del gol. Además me favorece que haya grandes pasadores. Lo que pretende Guillermo es que yo me maneje entre los dos centrales contrarios”.

La reaparición de Romero en el equipo fue un acierto exclusivo de GBS, ya que le dio tiempo de sobra para que se recuperara completamente del desgarro que sufrió en el prólogo del torneo. Aunque también es cierto que el melli aguardó excesivamente que Castillejos se sacara la mufa y terminase así con la sequía goleadora, situación que todavía mantiene preocupados a propios y extraños. “Siento bronca e impotencia porque Gonzalo no estaba haciendo las cosas tan mal como para salir del equipo, pero es verdad que el delantero vive del gol. Todos los nueve atraviesan una mala racha”, explicó el Chino con la misma claridad que evidenció cuando empaló la pelota por encima de Martín Perafán.

lunes, 8 de octubre de 2012

“El deseo de regresar a Lanús está siempre”

Pero aún no. "Es complicado porque sueño con pasar a otra liga", reconoce el veintitrés.

Desde la lejana y extravagante Ucrania, Sebastián Blanco habló con el Diario del Grana y contó cómo sobrelleva su vida en un país con costumbres no tan similares a las argentinas.

Un día cualquiera, en algún locutorio del barrio. El reloj marca que en la (cada vez más) calurosa Ciudad de Lanús son las seis y media de la tarde. Conectar de una manera tan rápida dos puntos que geográficamente se encuentran separados por más de 12 mil kilómetros de tierra y de agua salada nunca fue tan sencillo. Y eso que las probabilidades de equivocarse al marcar el código de área, las claves ultra secretas y el número propiamente dicho son altísimas; por no decir que es más factible pifiarle y volver a intentarlo. El tono de llamada avala las combinaciones y el personaje en cuestión tarda milésimas de segundos en atender. Luego de las reverencias cordiales y de los elogios de rutina, Sebastián Blanco (24 años) se dispone a contar los detalles habidos y por haber de su estadía en la peculiar Ucrania, donde se encuentra desde enero del año pasado, cuando tomó la ardua decisión de dejar su entrañable Lanús para sumarse al Metalist y asentarse en un país por demás excéntrico.

“Acá son las doce y media de la noche y en un rato cortan las luces de toda la ciudad”, anticipa el talentoso volante con una naturalidad que sorprende. Y revela otra singularidad un poco más lógica: “En la televisión no se entiende nada de lo que dicen por el idioma, por eso sólo miro los programas argentinos o los partidos de fútbol. Me meto mucho en una página de Internet a la que me suscribo mensualmente”. A pesar de que no se reconoce como un amante de la computadora, Blanquito admite que esta le sirvió para estar conectado con sus seres queridos. “Es una compañía permanente para alguien que está tan lejos de su país. Uso bastante el Twitter (@sebablanco23) porque hay mucha gente que me brinda cariño y uno trata de retribuírselo”, se sincera. Y enseguida añade: “A veces me preguntan cómo hago para estar conectado por la diferencia horaria (son seis horas más), pero a mí me gusta porque de esa manera estoy pendiente de lo que sucede en mi país”.

Son demasiados obstáculos los que tiene que sortear constantemente Seba Blanco para que su vida cotidiana sea más llevadera. Una de esas dificultades es adaptarse a una lengua que ni siquiera es la que predomina en el territorio que lo alberga. “La ciudad donde vivo es Járkov, que es la segunda más grande de Ucrania y está a 50 kilómetros de Rusia, por lo que el idioma es prácticamente el ruso, que es diferente al ucraniano. De cualquier manera son imposibles los dos, aunque algo hemos aprendido”, asegura el Chucky con un dejo de resignación. Y aclara que el clima es otro de los problemas principales de esa región: “He jugado en invierno con una temperatura de -26° y después en verano con 40°. Un día tuve un problemita, recuerdo que fue durante un amistoso. Se podía jugar con gorrito, pero yo no quise para ir adaptándome y terminé con las orejas quemadas, ya que es como fuego. Estuve tres días sin salir con las orejas al aire libre. Fue una cosa increíble”.

A simple vista pareciera que la travesía de Blanco por la Europa oriental comprende un sinfín de contratiempos y de preocupaciones. Pero no son todas pálidas las situaciones que suceden en su desenvolvimiento cotidiano. “En el plantel del Metalist somos seis los argentinos (NdeR: Cristian Villagra, Marco Torsiglieri, José Sosa, Juan Manuel Torres y Jonathan Cristaldo), y estamos siempre en contacto y aferrados entre nosotros. Salimos a comer a algún restaurante o nos juntamos en casa para hacer asado, aunque el de acá no se parece en nada al de Argentina. Es sólo un pedacito de carne, je…”, ironiza el jugador nacido en Lomas de Zamora. Y asevera que esos mitines son fundamentales para no sentir el exilio en exceso: “Es más que nada para pasar un rato y sentirnos un poco más acompañados. Cuando tenemos el día libre salimos de noche, ya que hay boliches como en todos lados. Uno de los inconvenientes es el idioma y la música, pero para distraernos un rato viene bien. Y el otro problema es la Policía…”.

- ¿Y eso por qué?

- Nos para siempre por la calle porque los autos de los jugadores tienen el número de su camiseta más dos ceros en la patente. Ellos saben a quiénes parar, y te persiguen durante la noche para ver si vas a comer o a tomar algo, pero sólo quieren plata. Así que están todo el tiempo. En Ucrania ese tema está un poquito peor que en Argentina.

- ¿Cómo son los entrenamientos en Ucrania?

- Acá se entrena de tarde por el invierno. No hay un horario fijo, ya que por ahí un día vas a la tardecita, comés y te quedás hasta la hora de la práctica. Por lo general empiezan a las cuatro o cinco. Se está mucho tiempo en el club aunque no nos entrenamos tanto porque se le da demasiada importancia al descanso.

- ¿Cómo es el juego? ¿En qué posición te ponen?

- Es medio raro porque se juega 4-4-1-1, pero los dos que van por afuera más el enganche y el delantero son bajitos, rápidos y ofensivos. Por eso yo juego por izquierda o por derecha, y a veces como un mediapunta. Varía un poco, pero la idea es siempre la misma: jugar de manera asociada y mezclar las posiciones para no estar tanto tiempo en una punta.

- ¿Y el Metalist cómo marcha en el campeonato?

- El equipo ahora está tercero, a un par de puntos del Dínamo de Kiev y del Shakhtar Donetsk, que es el líder. Está por empezar la Copa UEFA, que es lo que hace que uno se quede un poco más, y tenemos que enfrentar al Bayer Leverkusen. El año pasado llegamos a cuartos de final y nos quedamos afuera por un gol contra el Sporting de Lisboa. También hemos enfrentado al Olympiakos y al Az Alkmaar. Es una copa muy linda porque también bajan equipos de la Champions, como en su momento lo hicieron el Manchester City, el United y el Nápoli. 

- ¿Vivís cerca del lugar de entrenamiento?

- En auto tardo más o menos 30 minutos porque está alejado y es afuera de la ciudad. Es una base gigante con cinco o seis canchas, una de arena, más el gimnasio y el hotel donde nos concentramos y estamos todo el día. Podés quedarte toda la semana porque cada uno tiene su habitación. Cuando se entrena el equipo cierran la calle. Nuestro estadio es hermoso y hay siempre arriba de 30 mil personas.

- ¿Las canchas de allá tienen calefacción?

- No todas… Y las que tienen, deben cortarla antes de que empiece el partido. Es por eso que jugás con toda la ropa que alcances a ponerte debajo de la camiseta, pero tiene que ser del mismo color. Uno se acostumbra a esas cositas como, por ejemplo, jugar con hielo.

Los minutos pasan y la advertencia que hizo Blanco en la génesis del coloquio telefónico está a punto de hacerse realidad. Las preguntas sobre su vida cotidiana quedan en segundo plano y en uno de los márgenes de la marchita libreta de apuntes resplandece una palabra de corta pronunciación, pero de inconmensurable estima: Lanús. Y, claro, un eventual retorno en un futuro no tan lejano. “Uno está acá temporalmente y en algún momento tendrá que volver. No pienso en la vuelta al club porque es complicado, ya que uno tiene el sueño de hacer bien las cosas y de pasar a otra liga. Pero el deseo de regresar está siempre. A fin de año ya voy a tener recorrido dos años del contrato que firmé, que es por cinco temporadas. La idea es que en junio…”, alcanza a decir Seba antes del aviso que notifica que la comunicación ha finalizado. ¿Le habrán cortado la luz como anticipó? ¡Si todavía falta un suspiro para la una de la madrugada! En ese momento, una voz en el tubo explica que la tarjeta se ha quedado sin saldo. ¡Qué costoso es llamar a Ucrania! En fin… No faltarán oportunidades para los agradecimientos y, por supuesto, para indagar qué es eso que tiene en mente realizar en junio del 2013. ¿Volverá?

viernes, 5 de octubre de 2012

Engranar y ganar, ésa es la cuestión

Su chance. Silvio Romero reaparece en el equipo en reemplazo del cuestionado Castillejos.

Recibirá la visita de un huésped que a priori no se vislumbra como una amenaza capaz de poner en riesgo su bienestar cotidiano. Pero no tendrá que fiarse de la aparente carencia de su oponente porque este podría sorprenderlo y propinarle un cachetazo que ahí sí provocaría un daño irreversible. En el estreno del décimo capítulo del Torneo Inicial, Lanús chocará a las 19.10 ante Unión con la necesidad imperiosa de sumar de a tres para distanciarse de la medianía de la tabla de posiciones y acomodarse en el pelotón de los equipos que enardecerán el campeonato hasta su epílogo.

El objetivo secundario del conjunto dirigido por Guillermo Barros Schelotto será empezar a plasmar en la red contraria un buen porcentaje de las numerosas situaciones de peligro que genera en cada partido. Es por eso que el mellizo sacará a Gonzalo Castillejos, quien festejó sólo una vez en nueve fechas, y pondrá en su reemplazo a Silvio Romero, habitual wing derecho que ahora llevará en su espalda la responsabilidad de aportar esa cuota goleadora que le hace falta a Lanús. Además, Mario Regueiro reaparecerá en lugar de Diego Valeri, en tanto que Luciano Balbi suplirá la ausencia de Maxi Velázquez.

El equipo, de esta manera, formará con Marchesín; Araujo, Goltz, Vizcarrondo, Balbi; Ayala, Fritzler; Pereyra, Pizarro, Regueiro; y Romero. Una vez que empiece a rodar la pelota se apreciará si el delantero cordobés se ubicará entre los dos centrales del elenco tatengue o si se moverá por todo el frente de ataque. Lo concreto es que los dos uruguayos que lo acompañarán en la faz ofensiva serán los principales encargados de asistirlo para que esta noche sea su noche. Y, claro, la noche de Lanús.


Cambia medio equipo para buscar el batacazo

Unión llega al Sur del Gran Buenos Aires con la obligación de salir airoso para desencolarse de la tabla de posiciones y, sobre todo, de la de los promedios. Para lograr este cometido y cortar la racha de trece partidos sin conocer la victoria, Nery Pumpido metió mano en su equipo y esta noche presentará cinco modificaciones con relación a los once que cayeron ante Independiente. Martín Perafán, Bruno Bianchi, Fausto Montero, Nicolás Bruna y Juan Ignacio Cavallaro reemplazarán a Limia, Mazacotte, Donnet, Sarmiento y Magnín, respectivamente. Por otro lado, Diego Galván, volante surgido de las Inferiores de Lanús, se perderá el encuentro por una molestia en su gemelo derecho. Contra todos los pronósticos, el Tatengue buscará un batacazo que le incremente la confianza. ¿Lo conseguirá?

miércoles, 3 de octubre de 2012

“Pienso todo el día en Lanús”

¿Me escucharon? Guillermo aclaró que se quedará en Lanús para cumplir su contrato.

Soslayó con sencillez un obstáculo que se interpuso repentinamente en su camino y que atentó contra su bienestar en este nuevo rol que desempeña desde hace un puñado de meses. El rumor que vincula el futuro de Guillermo Barros Schelotto con la dirección técnica de Boca se agiganta con el correr de las horas cual bola de nieve que desciende paulatinamente por la ladera de una montaña. Pero el mellizo evidenció una vez más que si se combina la sencillez con la astucia no hay impedimentos que dejen al descubierto su falta de experiencia. Es que (al menos desde la dialéctica, claro) GBS aseguró una y otra vez que su palabra está por encima de cualquier tipo de seducción. Es decir, que ni siquiera el (inoportuno) coqueteo que le insinuó el club con el que ganó absolutamente todo como jugador perturbará el compromiso que contrajo con Lanús.

“Yo tengo la cabeza acá y en el partido de pasado mañana contra Unión. Nada más. Y si llegase a tener un poquito de tiempo lo usaría para pensar en el encuentro ante Atlético de Rafaela, que jugaremos dentro de quince días”, ratificó esta mañana el joven entrenador. Y con esa sonrisa pícara que se apodera de su rostro en los momentos imprevistos, agregó: “La noticia no me sorprendió porque es un tema que ya se ha hablado antes… Además yo jugué diez años en Boca, pero no tengo nada que decir porque tengo la mentalidad puesta en este club”. Aunque aclaró su postura con determinación, Guillermo es conciente de que si el conjunto xeneize no consigue buenos resultados se hablará de este tema hasta el cansancio. “Lo sé, pero no me condiciona porque pienso todo el día en Lanús, en el entrenamiento y en el equipo. Asumí una responsabilidad y la voy a cumplir. Punto”, revalidó.

Está tan inmiscuido el mellizo en su labor que este mediodía recibió una visita muy especial en el asado que se realiza siempre un día antes de la concentración del plantel. La referencia es para Alejandro Marón y Carlos Alberto (Beto) Monje. La intención de la actual Comisión Directiva encabezada por Nicolás Russo fue clara: que él y su cuerpo técnico conocieran a la fórmula que se perfila para tomar las riendas de la institución a partir de diciembre. “Cuando agarramos la dirección técnica estaba al tanto de la situación del club y sabía también que ellos apoyaban nuestra llegada, pero en ese momento todavía no estaba todo definido”, explicó el mayor de los hermanos Barros Schelotto minutos después del entrenamiento matutino. Y concluyó: “Seguramente serán ellos los que estarán a cargo de Lanús a partir de diciembre y es por eso que nos conocimos”.

lunes, 1 de octubre de 2012

Guillermo Barros Schelotto: “Sigo caliente”

Fastidio. El mellizo volvió a lamentar los errores de la terna arbitral en la derrota con All Boys.

Siente que su equipo fue claramente perjudicado y por eso aprovecha cada ocasión que se le presenta para reiterar su descontento. Las enfáticas palabras que Guillermo Barros Schelotto descargó luego de la impensada derrota de Lanús ante All Boys todavía retumban en la antesala del vestuario visitante. Su fastidio era tan prominente que ni siquiera hizo un análisis del partido, ya que solamente se dedicó a repetir una y otra vez que los desaciertos de la terna arbitral influyeron en el resultado. ¿A qué errores se refería? Por un lado, a la nítida posición adelantada de Iván Borghello al momento de convertir el primer gol del conjunto local. Y, además, a la mano con la que Matías Lequi cortó un centro peligroso de Silvio Romero sobre el final del encuentro, que a su entender fue intencional. Más allá de tener o no razón, no hay dudas de que el joven entrenador defiende lo suyo con uñas y dientes.

“Estoy tranquilo, pero sigo caliente porque si le ganábamos a All Boys quedábamos a cuatro puntos. Encima la próxima fecha la abríamos nosotros y con otro triunfo más nos prendíamos definitivamente”, se lamentó esta mañana el mellizo en diálogo con El Diario del Grana. Y con semblante ofuscado, agregó: “Más allá de que hay otros equipos que vienen mejor, como Vélez, Boca y Newell’s, que trabajan juntos y con una misma idea desde hace un tiempo, creo que deberíamos estar más arriba. Y nos privaron de esa posibilidad”. Si por algo se ha caracterizado GBS desde que comenzó su ciclo como director técnico fue por poner la lupa sobre el desempeño de los uniformados siempre que lo consideró necesario. Sin embargo, él no cree que haya una campaña en su perjuicio. “No pienso que haya algo en contra mío, pero pasaron muchas cosas en poco tiempo. Hay que suponer que se equivocaron y nada más”, sostuvo con un dejo de resignación.

Es demasiada la distancia que lo separa a Lanús de los puestos de vanguardia y Guillermo lo sabe mejor que nadie. Encima, el Granate ya se ha enfrentado a la mayoría de los rivales que lo aventajan en la tabla de posiciones. A pesar de este panorama tan desalentador, el mayor de los hermanos Barros Schelotto aún mantiene la esperanza de hilvanar una serie de victorias consecutivas que catapulte a su equipo a la pelea importante. “Tenemos menos puntos de los que merecemos, por eso el viernes hay que ganarle a Unión para empezar a descontar y meterse de a poco en el lote de los que están arriba”, sugirió antes de emprender su vuelta hacia la Ciudad de La Plata. El mellizo no es ingenuo y sabe que quejarse no le devolverá eso que, a su parecer, le quitaron injustamente. Pero siempre que le surja la oportunidad para asediar a los árbitros, la aprovechará sin dudarlo. Aunque esté equivocado. Bueno, como en sus tiempos de jugador.

martes, 25 de septiembre de 2012

“Ahora tiene que ratificarlo en cada partido”

Volvió Diego. Valeri (izquierda) recuperó su nivel y le mete presión a Guillermo.

Tomó una decisión dura en un momento difícil del equipo y parece que el tiempo le dio la razón. Luego de las dos derrotas consecutivas de Lanús en el prólogo del Torneo Inicial, Guillermo Barros Schelotto excluyó a un deslucido y cuestionado Diego Valeri de la cancha y lo mandó al banco de los suplentes con la intención de que recuperara su mejor versión. Sin embargo, los partidos se sucedieron y el (por ese entonces) capitán del plantel nunca volvió a la titularidad. Ni tampoco incrementó su nivel como tanto se anhelaba. Pero, al fin de cuentas, da la sensación de que el mellizo hizo bien los cálculos, ya que el Pelusa fue la figura que más gravitó en la resonante victoria del conjunto granate sobre un Boca que llegaba como líder del campeonato. Ahora, con la baja de Mario Regueiro por expulsión, el talentoso volante tendrá una nueva oportunidad para ratificar su levantada.

Con esa misma picardía que ostentaba en sus tiempos de futbolista, y que enloquecía hasta a sus propios compañeros, Guillermo mimó a su jugador estrella por su actuación ante el elenco xeneize y lo puso en el pedestal. “Tener bien a Valeri es un plus para el equipo. Se lo merece porque es una gran persona y un excelente profesional. Hizo jugar, tuvo la pelota y definió muy bien para llegar al gol”, indicó, con semblante prudente, el joven entrenador en la conferencia de prensa post triunfo. Y en diálogo con el Diario Clarín, horas más tarde, se explayó aún más: “Hablé con él y en lugar de enojarse me agradeció que se lo haya dicho de frente. Trabajó en cada entrenamiento como uno más para mejorar. Es bueno lo que hizo, pero ahora tiene que ratificarlo en cada partido”. De esta manera, el mellizo no sólo lo enalteció sino que además lo desafió a seguir por este camino para recuperar el tiempo perdido.

A diferencia de los cuerpo técnico que precedieron su ciclo, el más famoso de los hermanos Barros Schelotto admitió en más de una ocasión que es una persona dispuesta a escuchar los consejos de aquellos entrenadores que son reconocidos en el ambiente por su vasta trayectoria. “Uno adquirió cosas de todos los técnicos que tuvo. En su momento lo tuve a Carlos Griguol y ahora hablo dos veces por semana con Ramón Cabrero, quien conoce mucho al club”, confesó Chapita con un dejo de orgullo. Y explicó que fue Carlos Bianchi quien lo ayudó en la enrevesada determinación de excluir a Valeri del equipo: “Lo llamé antes del debut y le pregunté qué hacer con la situación de Diego. Me dio su visión y se lo agradecí. Algunos dicen que él tenía el celular de Dios y para mí es bueno tener el teléfono de él, je”. No caben dudas de que esta mini racha positiva que atraviesa Lanús fue clave para que cambiaran los ánimos en esta parte del Sur del Gran Buenos Aires. La premisa es que no se corte.

domingo, 23 de septiembre de 2012

La chance ideal para subirse al último tren

Casi descartado. Goltz tiene una sobrecarga muscular y está en duda para recibir a Boca.

Es su última oportunidad para dar un cimbronazo que lo despierte de su prolongado letargo y le devuelva la adrenalina que las reiteradas frustraciones le extirparon de a poco. Pero lograr su cometido no le resultará sencillo, ya que enfrente tendrá un adversario cuyas credenciales amedrentan hasta a los más valientes. Lanús recibirá a las 19.15 al siempre complicado Boca con la lógica ilusión de acortar el trecho que los separa y de catapultarse a la lucha del Torneo Inicial. Será una velada por demás especial, y no sólo por la elocuente rivalidad que se ha forjado en los últimos años entre ambas instituciones sino también porque se producirá el reencuentro entre Guillermo Barros Schelotto y la parcialidad xeneize.

Para afrontar este trascendental compromiso, el mellizo no contaría con una de las piezas que es clave para la columna vertebral de su equipo. La referencia es para Paolo Goltz, quien está en duda porque arrastra un edema muscular en su aductor derecho. El experimentado marcador central esperará hasta el precalentamiento para ver si merma el dolor en la zona, aunque es casi un hecho que no será de la partida. En ese caso, su lugar será ocupado por Oswaldo Vizcarrondo y Carlos Izquierdoz será quien lo reemplazará para desempeñarse como segundo marcador central. Además, el conjunto granate contará con el regreso de su emblema Matías Fritzler, quien ingresará por el Pulpito Diego González.

El equipo que saltará al campo de juego de una Fortaleza que lucirá repleta irá con Agustín Marchesín; Carlos Araujo, Paolo Goltz o Carlos Izquierdoz, Oswaldo Vizcarrondo, Maxi Velázquez; Matías Fritzler, Víctor Ayala; Mauricio Pereyra, Guido Pizarro, Mario Regueiro; y Gonzalo Castillejos. En tanto, Silvio Romero reaparecerá tras haberse recuperado de su desgarro y será la carta sorpresa que Guillermo guardará en su banco para el segundo tiempo. Lanús sueña con un triunfo que le acreciente la confianza y lo devuelva a los puestos de vanguardia. Para eso deberá imponerse ante un Boca que consigue resultados más allá de jugar bien o mal. Será una circunstancia ideal para desengancharse del andén y subirse a un tren que todavía no tiene un maquinista que brille por su estabilidad.


Con Clemente entre algodones

Con el agregado especial del regreso de Lautaro Acosta a La Fortaleza, Boca arribará al Sur del Gran Buenos Aires con su equipo confirmado. Finalmente, Julio César Falcioni no preservará a Clemente Rodríguez, quien regresó fatigado tras haber disputado el Superclásico de las Américas entre Argentina y Brasil, y repetirá la alineación que viene de superar a Independiente. Por lo tanto, los once que jugarán esta noche son Oscar Ustari; Emiliano Albín, Rolando Schiavi, Matías Caruzzo, Clemente Rodríguez; Diego Rivero, Leandro Somoza, Walter Erviti, Juan Sánchez Miño; Lucas Viatri y Santiago Silva. Por otro lado, el Laucha estará en el banco de los suplentes y será reconocido antes del partido con una placa en agradecimiento a su extenso paso por Lanús, que incluye la consagración en el torneo Apertura 2007.