viernes, 27 de diciembre de 2013

Y ahora, el fantasma de Scolari

Le buscan sucesor. Un periodista inglés dijo que el técnico de Brasil llegaría después del Mundial.

El cierre del año encuentra a Barcelona con un balance más que positivo desde el punto de vista deportivo. En la segunda parte del 2013, el club catalán logró con holgura la clasificación a los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa. Y, además, se mantuvo durante toda la Liga Española en lo más alto de la tabla de posiciones, más allá de que ahora comparte ese lugar de privilegio con el Atlético de Madrid de Diego Simeone. A pesar de todo, Gerardo Martino no le escapó nunca a las críticas de la prensa internacional. El entrenador argentino estuvo siempre en el foco de los reproches luego del exitoso ciclo de Pep Guardiola y del interinato de Tito Vilanova. Y ahora, hasta se dio a conocer el nombre de su posible sucesor.

Según adelantó un periodista de la cadena Sky Sports, Luiz Felipe Scolari sería el próximo entrenador del Barça tras una eventual salida del Tata. “Sospecho que Martino no sigue. Creo que la idea del presidente (por Sandro Rosell) es traer a Scolari después de la Copa del Mundo”, explicó el inglés Graham Hunter. La noticia causó una lógica repercusión en todo el ámbito deportivo. Por lo pronto, el técnico argentino tiene contrato vigente con Barcelona por una temporada y media más.

No es la primera vez que vinculan al actual técnico de la Selección de Brasil con el club catalán, ya que también sonó su nombre cuando la continuidad del holandés Frank Rijkaard estuvo en duda por una serie de malos resultados.

Los rumores sobre la continuidad de Martino al frente del equipo crecen cada días más. Para la prensa internacional, el argentino no está del todo cómodo y desea irse. Las especulaciones se generaron luego de que trascendiera que éste le habría expresado a su círculo íntimo que no es feliz en Barcelona y que su intención es marcharse al finalizar esta temporada.

En una conferencia de prensa que brindó hace unos días, Martino encendió las alarmas y dejó la puerta abierta a las suposiciones. “No estoy en condiciones de asegurar lo que no está en mi mano. ¿Quién sabe cómo llegará Barcelona al final de temporada?”, expresó. Y continuó: “Si el año que viene soy entrenador acá será porque hicimos las cosas muy bien y ese es mi deseo y el de todos”. Antes, Sandro Rosell había desmentido una potencial salida del argentino.

A pesar de este mensaje contundente, el presidente del club sería el principal interesado en que prosperara este movimiento. Es que Rosell mantiene una buena relación con Felipão. Además, el experimentado DT tiene el aval de Neymar, de quien sería una especie de padrino futbolístico. Según informan en Brasil, Scolari dejará su cargo luego del Mundial que se desarrollará en el país vecino.

La primicia del periodista de Sky Sports llegó rápidamente a los principales portales brasileños. O Jogo reprodujo rápidamente la información con el título “Scolari es deseado en Barcelona”. Y amplió: “Tata Martino dejará el equipo al final de la temporada”. Mientras que O Globo tituló: “Scolari puede tomar Barcelona después de la Copa del Mundo”.

jueves, 19 de diciembre de 2013

El premio mayor fue para un fanático riojano

Postal familiar. Feliz, Fernando Cáceres, ganador de Gran DT, posa con tres de sus hermanas. 

El Clarín de cada día, un trozo de papel en blanco, una lapicera a medio usar y un amigo que esté siempre dispuesto a dar una mano. Eso, simplemente eso, necesitó este riojano de 63 años para dar la nota en su barrio en la capital de La Rioja y ser la envidia de cientos de miles. El resto, según él, es obra del azar. Fernando Waldino Cáceres hoy es la cara de la felicidad. Es, al menos para Gran DT, el hombre del semestre. ¿Por qué? Fue el gran e indiscutido ganador del Torneo Fantástico, ese juego que nunca falta los lunes en los almuerzos de las oficinas, en los recreos del colegio y en las tardes de mates entre amigos. Acumuló 1.401 puntos y le sacó 8 de ventaja a su escolta, Elva Giménez.

El éxito no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en hacer cosas ordinarias extraordinariamente bien. Cáceres no tiene computadora en su casa, pero igual está al tanto de todo lo que sucede diariamente en el fútbol argentino. A pesar de esas limitaciones, jura y recontra jura que hace los cinco cambios permitidos en cada fecha. ¿Cómo? “Los escribía en un papelito cualquiera y se lo llevaba los viernes a un compañero de la fábrica que se llama Luis. Le decía ‘tomá y hacelos vos’”, reconoce el entrenador virtual. Y agrega: “Nunca dejo de hacer los cinco cambios. Me compré el pack premium para realizar todas las modificaciones posibles”.

El lujo es vulgaridad, y Fernando no lo conoce. A partir de ahí, su triunfo y el término humildad tienen cierta semejanza. “El premio de los $150.000 me cayó por sorpresa. No sé qué haré. Yo alquilo una casa, pero el alquiler es carísimo. Así que, por ahí, invierto en alguna casita”, adelanta. Y revela otro gran anhelo: “Lo repartiré entre mi familia, sobre todo ahora que se vienen las Fiestas. Es probable que les compre la Play a mis nietos, ya que antes no podía”.

Sus nietos son la luz de sus ojos. No lo dice, pero se deduce por el cambio en su tono de voz cuando se refiere a esos chavales, como les dice. “Tengo cinco, y el nombre de mi equipo -FranBau Fútbol Club- es por Francisco, de 2 años, y Bautista, de 10. Ellos son los hijos de mi hijo Diego. Ya quieren participar de Gran DT. Parece que es algo de familia”, cuenta entre risas.

Se considera un pionero del juego. Según él, juega desde la primera edición del Torneo Fantástico. De hecho, también ganó el Torneo de Amigos “Incondicionales”, en el que participan todos los usuarios que estuvieron desde el primer Gran DT hasta éste. “Es una adicción. Era la hora de que ganara uno de los incondicionales. Yo estoy desde el principio. No me quedé afuera de ninguno”, admite orgulloso. Y como una voz autorizada del juego, confiesa su táctica para estar cerca de la gloria: “Antes tenía problemas con el presupuesto porque algún jugador se destacaba y ya le subían el precio. El juego está bueno porque hace que uno se esfuerce para jugársela con un tapado. Hace que uno use la mente. Si no es muy fácil... Hay que tener 4 o 5 buenos y el resto tapados”.

Cáceres es hincha de Boca. Y fanático, a pesar de la distancia que le impide asistir a los partidos. Sin embargo, en su equipo no hay ni un futbolista del conjunto de Carlos Bianchi. “No juega a nada y me da bronca porque dan lástima. Para colmo son caros. De River tampoco tengo”, refunfuña.

Como toda persona del Interior del país, la impresión que transmite este trabajador que espera con ansias los dos años que lo distancian de su jubilación es de humildad. Y cuando gana la humildad, la felicidad es de todos.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Acosta se quedó afuera

Hasta el año que viene. El Laucha se resintió del desgarro y se perderá la definición del torneo.

Luego de la euforia que provocó la consagración en la Copa Sudamericana, llegaron las malas noticias al Sur del Gran Buenos Aires. En realidad, se trata de una sola: Lautaro Acosta se resintió de la lesión muscular que acarreaba y se quedará al margen de la visita de mañana a Newell’s, en la que Lanús se jugará la posibilidad de forzar un desempate en el Torneo Inicial.

La recuperación venía bien, sospechosamente bien. El desgarro en el biceps femoral izquierdo se produjo el jueves 28 de noviembre. Sin embargo, Acosta estaba realizando un trabajo especial para llegar -en menos de 15 días- a disputar la final del certamen internacional frente a Ponte Preta. Guillermo Barros Schelotto lo concentró, pero decidió que lo mejor era preservarlo para el duelo de mañana ante el conjunto rosarino. Y en el entrenamiento de ayer, el Laucha corría a la par de sus compañeros cuando sintió un pinchazo que no le permitió continuar. Así, se terminó el año futbolístico para Acosta.

Cuando el delantero nacido en Glew salió del vestuario, su cara lo decía todo: una mezcla de bronca y de tristeza. “Tenía mucha ilusión de jugar en Rosario”, expresó al pasar, visiblemente apenado.

De esta manera, el Mellizo Barros Schelotto ahora tiene una opción menos para armar la ofensiva del equipo que viajará a Rosario en busca de la hazaña. Oscar Benítez, Ismael Blanco, Lucas Melano y Jorge Pereyra Díaz -en ese orden- se disputan los dos lugares vacantes que hay para acompañar arriba a Santiago Silva. De la mitad para abajo está todo más claro: Marchesín; Araujo, Goltz, Izquierdoz, Velázquez; González, Somoza y Pasquini. ¿Ayala y Ortiz? Están suspendidos.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Los albañiles de Guillermo

Hay unos tipos arriba. Acosta y Melano ríen, Silva se hace el serio. Son los campeones.

La historia se repite casi medio siglo después. También con un título de por medio y una delantera capaz de elaborar los ataques más temibles, pero con el agregado de un tercer intérprete. Lautaro Acosta y Santiago Silva traen al imaginario colectivo del mundo futbolístico el recuerdo de Los Albañiles que se encontraron en Lanús en 1964. Coinciden los apellidos, el entendimiento entre ellos y el buen funcionamiento. Y con la llegada de Lucas Melano, la otra pieza clave del ataque, esta ofensiva logró en poco tiempo lo que nadie creía posible: superar aquella recordada dupla que formaron Angel Manuel Silva y Bernardo Acosta.

Están al tanto de lo que significó aquel dúo Acosta-Silva, pero aún no caen en lo que consiguieron ellos. “Nos contaron la historia y lo que hicieron ambos en el club”, reconoció Lautaro en diálogo con Clarín. Mientras que Santiago y Lucas, entre risas, asintieron a pesar de que no son del riñón de Lanús. “Al principio me costó un poco la adaptación porque no estaba acostumbrado a jugar con línea de tres arriba. El paso de los minutos me sirvió para acoplarme y para encontrar mi lugar en la posición que me ponía el técnico. Me acoplé perfecto”, admitió Melano.

-Bueno, ya está, son campeones. ¿Se sacaron un peso de encima?

Acosta: -Sí, con Silva teníamos una espina clavada. Nosotros necesitábamos una alegría así porque veníamos de un semestre malo. Nos sacamos la mufa con este título. Las cosas no se habían dado del todo bien y tenía muchas ganas de volver al club, a mi casa.

Silva: -En Lanús revivieron mis ganas de demostrar. Llegué con ansias de salir campeón... Siempre lo dije. El club confió en mí y se lo voy a agradecer por siempre.

Melano: -No esperaba consagrarme tan rápido. Lo fundamental fue que las cosas salieron bien desde el comienzo. Después, el equipo se afianzó en la idea de Guillermo.

-Los tres llegaron este semestre, pero tardaron poco en conocerse.

Melano: -Es como si nos entendiéramos de siempre. Nos acostumbramos a los movimientos de cada uno. Lanús nos juntó y nos conocimos de a poco. Si uno comprende a sus compañeros y los resultados son buenos, se hace más fácil.

Silva: -Cuando un equipo trata de jugar al fútbol y lo tiene asimilado, es muy fácil entrar y hacer las cosas simples. Uno se pone contento cuando está en un grupo muy humilde y en el que todos trabajan.

Acosta: -Fue fácil adaptarse a un club que tiene una identidad de juego. Acatamos las órdenes y tratamos de acoplarnos. A medida que pasaron los partidos, nos fuimos aceitando cada vez más.

-¿Qué consideran que tuvieron para ganar la Sudamericana?

Melano: -Destaco que cuando no se podía sacar ventaja en los primeros minutos de algún partido, estábamos tranquilos y concentrados siempre. Y cuando agarrás una racha de muchas victorias seguidas, se hace todo más sencillo.

Acosta: -Lo fundamental fue mantener el arco en cero en nuestra cancha. Después, sacar la mayor diferencia de goles. Guillermo nos explicó que la Copa se juega de otra manera y que hay que agregarle un plus porque si perdés, no habrá revancha al otro fin de semana.

Silva: -Damos tranquilidad a la hora de jugar. Desde el día que vine, incluso antes de firmar, dije que íbamos a salir campeones. Además de ser el deseo de todo jugador, el trabajo que viene haciendo el club permitió que se hiciera realidad.

-Y ahora, ¿también van por el Torneo Inicial?

Acosta: -No tengo palabras para expresar la alegría de salir campeón con Lanús. Si dos veces es un privilegio, imaginate tres... El domingo vamos a ir a Rosario por más, a forzar el desempate con quien sea.

Silva: -Esto recién comienza y estamos muy entusiasmados, tanto la gente como nosotros. Este es un primer escalón de tantos, así que estamos muy bien y motivados.

-¿Cuál es la fórmula para que el tridente funcione tan bien?

Melano: -Ninguno es egoísta. Hay mucho compañerismo en todas las líneas. La mayoría de los que jugamos, tenemos algún gol. Lo importante es que sirva para Lanús. Que los haga quien sea…

Guillermo apostó siempre por los tres delanteros. Si bien hubo momentos en los que varió los nombres, el Mellizo supo que Acosta, Silva y Melano eran Los Albañiles ideales para construir su idea de juego y alcanzar la gloria.

El festejo íntimo de un campeón que no descansa

Un hincha más. Agustín Marchesín, hombre de la casa, festeja desatado en el vestuario campeón.

Después de la premiación y de la vuelta olímpica con el trofeo de la Copa Sudamericana, los festejos se trasladaron a la intimidad del vestuario. Allí, los protagonistas de la hazaña se unieron en un abrazo interminable y entrañable con sus seres queridos. No faltaba nadie de los que tenían que estar en un momento tan reservado: desde ex jugadores y glorias del club, hasta algunos infiltrados que se dieron el gusto de compartir semejante celebración.

La escena hablaba por sí sola. En una esquina, un eufórico Agustín Marchesín era un hincha más: saltaba con algunos simpatizantes y dirigía el cancionero. En otro costado, Lautaro Acosta no paraba de sacarse fotos y de relucir la medalla sobre su pecho. Paolo Goltz no se sacó la cinta de capitán en ningún momento, ni siquiera cuando se la pidieron como recuerdo del título. Y los juveniles -aquellos que no ingresaron ni siquiera un minuto como Marcos Astina, Lucas Vera Piris y Jorge Valdez Chamorro- no salían de su asombro por lo que estaban viviendo.

Adentro del vestuario, los redoblantes sonaban al ritmo que imponía Diego González. Y Lucas Melano bañaba a sus compañeros con champagne. Mientras que Leandro Somoza daba notas por una de las ventanas del vestuario. “No se puede describir en sensaciones. Estamos muy contentos. Hacía mucho que veníamos peleando los torneos y no podíamos lograrlos. Es un justo premio para este plantel, que desde hace varios años es uno de los mejores del país”, señaló Maxi Velázquez.

Para Carlos Araujo, la Sudamericana es un desquite por la final que perdió en 2009 con Huracán. “Lo tomo como una revancha por eso que pasó contra Vélez. Es mi primer título y, encima, internacional. Es importante para mí y para mi carrera. Me pone muy feliz porque me quedan menos años de los que he recorrido”, dijo el lateral derecho.

Cuatro periodistas recorrieron 1.167 kilómetros para estar cerca de Jorge Pereyra Díaz. Vinieron desde su La Rioja natal para transmitirlo en vivo. Y a pesar de que el delantero se perdió la final por la suspensión de amarillas, estaban satisfechos por el regalo que se llevaron hacia su provincia.

Tampoco faltaron las mujeres de los jugadores y sus hijos. Los niños, inquietos, querían más protagonismo que sus padres. En un cuartito aparte, Guillermo Barros Schelotto seguía analizando junto con su cuerpo técnico y algunos dirigentes el recorrido de Lanús por la Copa.

Lo llamativo fue la camaradería que hubo entre los directivos de las distintas agrupaciones políticas de la institución, la cual se vio reflejada en el estrecho abrazo entre el presidente Alejandro Marón y su antecesor Nicolás Russo.

Ya con un ambiente mucho más reservado (sin hinchas ni periodistas) los cantos alusivos al campeonato se prolongaron hasta entrada la madrugada. Mientras que la tercera estrella ya reluce encima del escudo, los campeones volverán hoy a los entrenamientos con la mira puesta en Newell’s y en forzar otra hazaña.

martes, 10 de diciembre de 2013

“Quiero que se juegue ya mismo”

El gol de la primera final. Paolo Goltz convirtió de tiro libre en el 1 a 1 de la ida en Brasil.

Como si se tratase de un prisionero que cuenta las horas que restan para recuperar su libertad. Así se encuentra en estos momentos Paolo Goltz. Lo invade una ansiedad tan desesperante como motivadora a la vez. Es que falta cada vez menos para que Lanús dispute la final de la Copa Sudamericana frente a Ponte Preta de Brasil. Será mañana, a las 20.50 y en un estadio que estará repleto. Y el defensor, autor del gol del equipo sureño en el encuentro de ida (que terminó 1 a 1), está que camina por las paredes.

Tenemos mucha ansiedad. Estamos con todas las ganas de jugar la final y de ganarla. Quiero que el partido se juegue ya mismo. ¿Si vamos a tener presión? Seguro que sí porque jugaremos de local y ante 40 mil personas”, admitió Goltz. Y se explayó: “El plantel es maduro porque hay jugadores de experiencia. Ellos son los que tratan de bajar un poco los ánimos y de tranquilizar a los más jóvenes del grupo”.

-¿Todavía les dura la bronca por la victoria que se les escapó en la ida o ya se les pasó?

-Lo que sucedió en el Pacaembú fue medio raro: conseguimos un buen empate en condición de visitante, que no es para nada menor, pero igualmente nos quedamos con un sabor amargo. Ya pasó, ahora hay que estar al 100% desde todo punto de vista para rematar la serie acá en nuestra cancha.

-Van a enfrentar a un equipo que se defiende bien y que trata de aprovechar los espacios de contra para lastimar. ¿Eso lo tienen en cuenta o no le dan importancia?

-Mirá, con Ponte Preta hay que tener mucho cuidado porque de visitante consiguieron buenos resultados. Es un rival que te espera y sale de contragolpe hasta cuando es local; es lo que mejor le sale. Se lo hizo a Vélez en Liniers y a San Pablo. Se defiende con mucha gente. Por algo tiene pocos goles en contra en la Copa. De todas maneras, nosotros confiamos en nuestro poderío ofensivo.

-Además tiene un buen ejecutor de pelotas paradas como Fellipe Bastos, que empató el partido con un tiro libre y casi lo gana con otro que pegó en el travesaño...

-Claro. Es por eso que no tenemos que hacer faltas tontas cerca de nuestra área porque tiene un gran lanzador. Nos tenemos que cuidar mucho en ese sentido para no dar ninguna ventaja. Igualmente arriba tiene jugadores desequilibrantes. Habrá que estar muy atentos con todo.

-¿Y de reojo se mira la definición del campeonato local, con la visita del domingo a Newell’s?

-La realidad es que tratamos de no mirar más allá del compromiso del miércoles (por mañana). Lo tomamos como lo único que tenemos por delante porque es una final. Si tenemos la suerte de consagrarnos en la Sudamericana, eso nos daría un impulso para ir en busca del Torneo Inicial. El grupo está bien y se acostumbró a jugar dos partidos por semana. Más allá del cansancio acumulado, este descanso por la postegarción nos vino bien. Tenemos mucha fe.

lunes, 9 de diciembre de 2013

“Merecemos coronar el esfuerzo con un título”

Maxi en acción. El lateral zurdo es optimista para la vuelta de la final de la Sudamericana.

Pasaron seis años y un puñado de días de aquel 2 de diciembre de 2007, en el que Lanús escribió la página más importante de su historia. Desde ese entonces, el club del Sur del Gran Buenos Aires coqueteó más de una vez con repetir la hazaña, pero se quedó siempre sobre el final. El miércoles, a las 20.50 y en una Fortaleza que estará colmada, el equipo de Guillermo Barros Schelotto recibirá a Ponte Preta en la final de la Copa Sudamericana. Y para Maximiliano Velázquez, referente de este plantel y sobreviviente de aquel que se consagró en la Bombonera, esta situación es una especie de déjà vu.

Las sensaciones son parecidas, muy lindas y traen buenos recuerdos. Son momentos que hay que disfrutarlos, más allá de cómo terminen. Todavía queda un partido por jugar, pero estamos tranquilos porque en la ida dejamos una buena imagen”, rememora el lateral zurdo en diálogo con Clarín. Y con la mirada perdida, como si estuviera trasladándose hacia esos días de 2007, comparó esta etapa con la otra: “Ahora hay más gente de experiencia. Y en ese entonces era la primera vez del club. Me parece que en el 2007 había un poco más de euforia, pero hoy los hinchas demuestran su entusiasmo porque es algo internacional”.

-¿Sentís cierto nerviosismo en tus compañeros, sobre todo en los más jóvenes?

-Puede ser que los pibes no asimilen bien lo que están viviendo, pero nerviosos estamos todos. O no sé si es nerviosismo... En lo personal, estoy un poco ansioso de que llegue el miércoles. Estamos acostumbrados a jugar domingo y entre semana, y con esto de la postergación aumenta la ansiedad. El grupo está bien, aunque sabe que se juega mucho y que es muy importante lo que puede lograr.

-Hay algo que te relaciona a vos con Acosta y con Diego González: los tres integraron ese plantel campeón. Y hoy están a un paso de la consagración.

-Si se llegara a dar, sería muy lindo. Salir campeón es siempre un premio por lo que venís haciendo durante un tiempo determinado. Este equipo hace las cosas bien desde hace varios años y se merece coronar el esfuerzo con un título.

-¿Obtener la Sudamericana sería una revancha por todas las veces que se quedaron sobre el final?

-Pienso que haber ganado un solo campeonato en todo este tiempo es muy poco para Lanús, si se tiene en cuenta todo lo creció. No le alcanza. De todas maneras, nos queda un partido y somos conscientes de que será muy difícil. Todos confiamos en que lo podemos lograr. Y vamos a ir por eso. Todavía falta un pasito más.

-¿Se siente mucho el cansancio de afrontar la doble competencia?

-Cuando estás en estas instancias tan decisivas, no importa el cansancio acumulado: uno levanta la mano para jugar siempre. Los dolores los dejás de lado o, por lo menos, lo tratás de hacer.