martes, 12 de agosto de 2014

Guillermo dice...

En la previa al debut de Lanús en el Torneo de Transición, el mellizo Barros Schelotto se refirió a cada uno de los interrogantes que brotaron tras un arranque de semestre negativo. Confirmó el equipo que recibirá mañana a Belgrano con la vuelta del clásico 4-3-3 y algunos cambios llamativos. Además, respaldó a la dupla de marcadores centrales y avisó que la imagen que se dejó en Japón no se tiene que repetir.

Apunta alto. Para el mellizo, el objetivo es que Lanús esté nuevamente en los primeros planos.

-¿Tenés confirmado el equipo? ¿Vas a volver al sistema 4-3-3?

-Vamos a jugar con Marchesín; Araujo, Gómez, Braghieri, Pasquini; Ortiz, Somoza, Valdez Chamorro; Romero, Silva y Acosta.

-¿Y esos cambios se deben a algo en particular?

-No, quizá un poco para refrescar por el tema del viaje a Japón. Uno no sabe si vamos a estar diez puntos, pero considera que sí. Le darán vitalidad al equipo.

-¿Cuáles fueron los motivos de la salida a préstamo de Alejandro Silva y qué novedades tenés de la posible llegada de Sebastián Blanco?

-Al primero le interesaba la posibilidad de jugar en Peñarol y pensamos que era lo mejor para todas las partes. Lo de Blanco y lo de Guido Pizarro es muy difícil. Uno tiene ilusión y sueña más con la chance real de que vengan a Lanús.

-¿Cómo están anímicamente luego de perder las dos finales?

-Creo que después de disputar los dos partidos frente a Atlético Mineiro, llegamos a la conclusión de que merecimos ganar. Por ahí en el resultado no se ve la realidad. Nos ganó un equipo que no jugó mejor que nosotros a pesar de que tiene figuras importantes. La imagen que dejamos en Brasil fue excelente. En Japón fue parejo y no desplegamos al mejor Lanús. Aún así no nos superaron. Nos queda la sensación que perdimos con un rival inferior y eso nos genera dolor. Pero se dio así y ahora tenemos que dar lo mejor. Empezamos de cero, con las mismas posibilidades de los demás. No somos ni más ni menos que nadie.

-¿Y estás preocupado?

-No, haremos lo posible para volver a estar en la pelea y que Lanús quede en lo más alto. Uno ve que los equipos se emparejan con velocidad, actitud, inteligencia y concentración. Las diferencias son mínimas.

-¿Creés que los perjudicó que las finales las tuvieron al principio del semestre?

-Se dio así y ya lo sabíamos, no hay ninguna excusa. Me parece que lo peor que podemos hacer es pensar en eso. Tenemos que estar con la mente fresca y la tranquilidad de que dimos todo porque ganamos una copa. Trataremos de repetir.

-¿Cómo evalúas a la nueva dupla de zagueros centrales?

-Les llevará un tiempo acomodarse a cada uno de los que llegaron, no sólo a Diego Braghieri y a Gustavo Gómez sino también a Iván Bella. Sobre todo en lo futbolístico. Lo malo de esta situación no es quién viene sino que se fueron dos jugadores de alto nivel y que marcaban un camino. No será fácil reemplazarlos.

-¿A qué se debe el regreso al sistema con tres delanteros?

-Normalmente lo hicimos así, más allá de que cambiamos en Brasil porque necesitábamos la tenencia de la pelota y ser más ofensivos. La idea es siempre la misma: presionar en el medio, adueñarnos del balón y de las situaciones de gol. Tratar de ganar, claro.

-¿Cómo imaginás que será el encuentro ante Belgrano?

-Como cualquiera en el fútbol argentino: trabado, muy disputado y cerrado. Es un equipo que tiene un entrenador y una idea de juego desde hace años. A través de su sistema defensivo te llega y te genera. Tiene futbolistas de experiencia y de cuidado. Será difícil.

-Los dirigirá Silvio Trucco, con quien mantienen una mala racha…

-En el torneo pasado nos arbitró muchas veces y conseguimos una sola victoria contra Quilmes. Pero también nos tocaron dos que no eran argentinos y nos cobraron dos penales en contra en dos finales… A veces hay que hacer una autocrítica y ver qué nos pasó cuando nos dirigió Trucco y no ganamos. Todo resultado está ligado a lo que hagamos los once jugadores de Lanús.

-¿Hablaste con el plantel del tema de las expulsiones por reaccionar ante una adversidad?

-Sí, lo hicimos durante la semana. La imagen que dimos en los últimos dos años es muy buena… Para poner dos ejemplos, fuimos a la cancha de River y ganamos por tres goles y acá le hicimos cinco. No tiene nada que ver con eso que pasó en el final del partido en Japón. Buscamos otra cosa. Si cometemos un error no se tiene que repetir.

-¿El objetivo es pelear los dos frentes como en los semestres anteriores?

-Es difícil… Sin ir más lejos, peleamos los últimos cuatro torneos locales y ganamos la Copa Sudamericana. En la Libertadores quedamos afuera en los cuartos de final en una serie muy finita. No es fácil mantener a través del tiempo los resultados y el juego. Trabajaremos para lograrlo.

lunes, 11 de agosto de 2014

"No hay que preocuparse"

Lo aseguró Carlos Araujo, referente y bastión irrefutable de la defensa, el sector que más dolores de cabeza le produce a Guillermo Barros Schelotto. “Se cometieron fallas que fueron accidentales, no de estar malparados. Vamos a andar bien porque los centrales que vinieron son buenos. Acoplarse lleva tiempo, pero lo conseguiremos”, consideró el Pipi.

Está todo bien. Para el lateral derecho, de esta racha adversa se saldrá sólo con una victoria.

Se viven días de incertidumbre en Lanús, sobre todo desde que el plantel de Guillermo Barros Schelotto regresó de su extensa excursión en Japón con las manos vacías. Aunque con las valijas llenas de interrogantes que buscan responsables por este pésimo prólogo del semestre. Desde el cuerpo técnico hasta los jugadores, pasando por los directivos más importantes, se hicieron cargo del mal momento, explicaron los porqués y trataron de buscarle una solución rápida y efectiva. Y ahora fue el turno de Carlos Araujo, quien pasó de destacarse en una defensa sólida y compacta a sufrir horrores con el cambio de la dupla de zagueros  centrales.

-¿Hay que trabajar más en lo anímico o en lo futbolístico?

-Considero que en lo anímico, sobre todo, ya que creo que en lo futbolístico el equipo responde. Lo primero será fundamental y lo levantaremos con resultados. Hay que apuntar a ganar el primer partido del torneo local.

-¿Qué hay que mejorar concretamente?

-De lo que jugamos desde que arrancamos el semestre, lo mejor fue contra Atlético Mineiro en Belo Horizonte. Y con los japoneses no lo hicimos tan bien, pero las situaciones más claras fueron nuestras. Lamentablemente no ganamos. Todo pasa por lo anímico porque perdimos dos finales. Tenemos que levantar cuanto antes.

-¿Vos qué cambiarías?

-Si ganamos, será más fácil corregir los errores. Lo que necesitamos son resultados positivos. Trataremos de ganar.

-A pesar de los sistemas tácticos, tuvieron rendimientos muy buenos y otros no tanto, como contra Colón.

-Más allá del esquema que utilicemos, intentaremos lo del semestre pasado, que fue muy bueno. El equipo sabe lo que tiene que hacer adentro de la cancha sin importar quién juegue. Lo fundamental es imponerse en el próximo encuentro.

-¿Pero no pensás que hay un bajón individual?

-Puede ser porque recién son los primeros partidos y nos tocaron justo inmediatamente después de la pretemporada. Además viajamos a Japón, que es para tener en cuenta ya que fue largo, complicado y hubo que adaptarse al horario. No es fácil. El equipo va a andar bien porque tenemos material y gente que quiere sacar esto adelante.

-Cambiaron los dos centrales, una parte de la defensa que funcionaba muy bien, y en estas presentaciones hubo errores puntuales que les salieron caro.

-Al jugar mucho tiempo juntos en la última línea, los movimientos estaban aceitados. Creo que las fallas que se cometieron, fueron accidentales. No fueron de quedar malparados y no pienso que haya que preocuparse. Vamos a andar bien porque los centrales que vinieron son jugadores buenos, jóvenes, fuertes en la marca y rápidos. Acoplarse lleva tiempo, pero lo conseguiremos rápidamente.

domingo, 10 de agosto de 2014

El mea culpa de Diego

Braghieri se refirió a la jugada previa al segundo gol de Kashiwa Reysol en la que le cobraron en contra un penal polémico. “Un central no se tiene que tirar en el área a los pies”, consideró el zaguero. Y sobre la decisión del árbitro, opinó: “Son seres humanos y se equivocan como nosotros”.

En deuda. El defensor ex Central y Arsenal todavía no se destacó desde que regresó a Lanús.

Las imágenes -totalmente desafortunadas- todavía le dan vueltas por la cabeza. Lo torturan. Seguramente habrá soñado en estos últimos días con esos segundos terribles que tuvo previo al segundo gol de Kashiwa Reysol en la Suruga Bank que perdió Lanús en Japón. Diego Braghieri aún recuerda ese momento en el que le salió todo mal: primero le pifió a la pelota cuando trató de cortar un pase largo no muy preciso; después se arrojó para bloquear el tiro de Kudo y el árbitro coreano Kim Jong-Hyeok sancionó la pena máxima, aunque no hubo contacto. Todo esto, claro, a tres minutos para que finalizara el partido y cuando parecía que el equipo de Guillermo Barros Schelotto estaba mejor perfilado anímicamente para quedarse con el trofeo.

Ya de regreso en el Sur del Gran Buenos Aires, el propio defensor se refirió a la jugada y fue autocrítico con su rendimiento. “Me quedó bronca por la situación del penal porque un central no se tiene que tirar en el área a los pies. Yo traté de tirarme para sacarle la pelota limpia al delantero, pero también fallé en el inicio de la acción”, reflexionó el futbolista de 27 años, visiblemente arrepentido por esa maniobra del juego que protagonizó y que fue clave en el desarrollo. Y sobre los penales en contra que le cobraron a Lanús tanto en Japón como en Belo Horizonte ante Atlético Mineiro, opinó: “Queda la espina de los fallos arbitrales, que te joden (sic) bastante. Pero ya está, ellos son seres humanos y se equivocan como nosotros”.

Si bien los jugadores están mentalizados en lo que será el debut en el Torneo de Transición ante Belgrano, el miércoles a las 18 en La Fortaleza, la desazón por este presente impensado no desaparece. “Todavía queda el malestar, la bronca y el sabor amargo por una derrota que -para mí- fue injusta y con un penal que no fue. La idea era ganar las dos finales, pero no pudimos y nos quedó la espina clavada”, reconoció el zaguero nacido en Las Parejas. Y agregó: “Ya está, se perdió y ahora hay que pensar en lo que viene porque hay cosas lindas por ganar. Trataremos de salir adelante en el campeonato local”.

sábado, 9 de agosto de 2014

"Estamos muy desilusionados"

Agustín Marchesín fue la voz oficial del plantel de Lanús en la vuelta al país luego del cachetazo recibido en Japón. “No era lo que esperábamos. No es un momento lindo, pero hay que salir adelante”, aseguró el arquero, visiblemente apenado.

Muy malo. En el arranque del semestre, el Granate acumula cuatro derrotas consecutivas.

Ni siquiera el viaje interminable desde Japón hacia La Fortaleza sirvió para que la bronca mermara al menos un poco. Todo lo contrario: las horas pasan y la desazón por la caída sufrida en la Suruga Bank frente al modesto Kashiwa Reysol aumenta paulatinamente. Y no es para menos, ya que este arranque con cuatro derrotas consecutivas y las dos finales perdidas no estaba en los planes de nadie. Encima, si se tiene en cuenta el rival contra el que se cayó en tierras niponas, la frustración se convierte en bronca.

“Estamos muy desilusionados, no era lo que esperábamos. Creo que lo que más deseaba cada uno era traerla. No es un momento lindo, pero tenemos que salir adelante. Hay un grupo unido y que hará todo para seguir”, manifestó Agustín Marchesín, visiblemente apesadumbrado, al llegar anoche al polideportivo luego de la travesía por el continente asiático. Y en diálogo con Soy Granate TV, se lamentó por la chance que dilapidaron: “Estamos muy mal porque era una oportunidad única para el club y para nosotros de sumar una nueva estrella. Nos quedamos muy tristes”.

Luego de perder en los tres frentes que afrontó este semestre -Recopa, Copa Argentina y Suruga Bank-, al Granate se le viene el debut en el Torneo de Transición contra Belgrano y, posteriormente, la defensa del título sudamericano. “Nos quedan dos competencias muy importantes y todo sigue porque estamos en una gran institución. Nos tiene que servir para crecer y canalizar la bronca que tenemos en alguno de esos torneos”, consideró Marche. Y ya un poco más distendido, recalcó: “El hambre, la ambición y el dolor que tenemos hay que plasmarlo en lo que queda. Ojalá que podamos conseguir algo”.

viernes, 8 de agosto de 2014

Seguí demostrando, Pata

A Joaquín Ibáñez le llegó una nueva oportunidad para mostrar sus condiciones con la Sub 20. El juvenil de Lanús fue citado por Humberto Grondona para jugar un torneo internacional en España, donde se enfrentará a sus pares de Barcelona, entre otros equipos. Viene de ser sparring en el Mundial de Brasil.

Suma experiencia. El zurdo es uno de los habituales convocados a las selecciones juveniles.

No se conformó con ser sparring de la Selección durante el Mundial de Brasil. Y como esa experiencia de ensueño de estar junto a las figuras del fútbol de elite como Lionel Messi y compañía no le fue suficiente, ahora va por más. Joaquín Ibáñez integra la nómina de 22 jugadores que disputarán con la Sub 20 un Torneo Juvenil de Valencia, en España. Todo un logro para el volante zurdo oriundo de Venado Tuerto, considerado uno de los gratos valores de las Inferiores de Lanús.

Esta competencia internacional comenzará el martes, cuando Argentina se enfrente a Mauritania. Además, en el camino del combinado que dirige Humberto Grondona se encuentran Barcelona (miércoles), Indonesia (viernes) y Levante (domingo). La preparación para este COTIF L´Alcudia 2014 la llevan a cabo en el Predio de AFA en Ezeiza, bajo las órdenes del preparador físico Roberto Luzzi, con quien realizan ejercicios de velocidad y coordinación. Después, los futbolistas practican con el DT la pelota parada y otros movimientos de definición con ambos perfiles.

El plantel nacional volverá a practicar esta tarde y luego quedará concentrado para viajar el sábado con destino a España. El vuelo 0042 de Air Europa saldrá a las 11.55 del Aeropuerto de Ezeiza y arribará a las 05.15 am (hora local) a Madrid. Una vez instalados allí, tomarán otro avión de la misma empresa a las 7 que los llevará hasta Valencia. Este certamen finalizará el miércoles 20. Será una excelente oportunidad para que el Pata Ibáñez siga mostrando sus credenciales con la camiseta albiceleste.


La lista de los convocados para representar a la Sub 20 (AFA)

Augusto Batalla, Pablo Carreras, Matías Sánchez (River Plate); Tiago Casasola, Iván Leszczuk, Francisco Di Franco (Boca Juniors); Lucio Compagnucci, Nicolás Tripichio, Germán Ferreyra, Roberto Sánchez (Vélez Sarsfield); Rodrigo Moreira, Fabricio Bustos (Independiente); Joaquín Ibáñez (Lanús); Ignacio Jáuregui (Gimnasia y Esgrima La Plata); Rodrigo Contreras (San Lorenzo); Gastón Gómez (Racing Club); Ezequiel Unsain (Newell´s Old Boys); Ezequiel Ríos (Arsenal F.C.); Lucas Cano, Luciano Cabral (Argentinos Juniors); Maximiliano Rolón (Barcelona F.C.) y Agustín Pastoriza (Real Betis Balompie).

miércoles, 6 de agosto de 2014

Ese maldito despertador

Lanús perdió una nueva final, la segunda en el semestre luego de la sufrida en Belo Horizonte por la Recopa. Más allá de los merecimientos y las responsabilidades, hay situaciones que se repiten y sensaciones que no serán fáciles de olvidar.

El primero. Somoza perdió la pelota en la salida y Braghieri desvió el tiro de Takayama.
  
Algo anda mal, pero no me doy cuenta qué… Acabo de tener una pesadilla horrenda y cruel. Yo estaba de pie y en el comedor, tan pero tan cerca de la televisión que me reflejaba en la pantalla, polvorienta, con cara de preocupación. Veía cómo pasaban los minutos y cómo se esfumaban las posibilidades de sumar una nueva estrella. Era tan increíble que me da pudor narrarlo: Lanús perdía 2-1 contra el desconocido Kashiwa Reysol, campeón de la ignota J. League japonesa, en la final de la bizarra Suruga Bank. ¿Se imaginan qué papelón sería si le pasara eso a la Gran Bestia Sudamericana, al club de barrio más grande del mundo? Gracias a Dios, el despertador, ése que puse anoche por las dudas de que el cansancio me venciera, me va a salvar de este bochorno. Y no se lo voy a contar a nadie.

Pero la pesadilla continúa… Veo que a Melano le rebota una pelota y sale a centímetros del palo derecho del arquero nipón, a falta de nada para que el árbitro coreano (¿o japonés?) pite el final del partido. Era el empate heroico y a los penales. ¿Hasta en los sueños nos coquetea la mala suerte? Me doy la cabeza contra la pared y ahí empiezo a entender todo… me duele el testazo, se me pone la piel granate de la furia contenida. ¿Pero cómo? ¿No era que en los sueños no existía el dolor? ¡Patrañas! Me engañaron como a un nenito. ¿Qué es entonces esta pena que tengo clavada en el medio del pecho? Esto es dolor, sin dudas. Sigo de pie ante la TV, incrédulo. Me pellizco y le grito a mi vieja que me despierte. Tiene que ser eso: anoche me colgué escuchando música y el agobio me ganó. Ahora me vienen a llamar y me levanto para ver al Grana.

¡Dios me salve! Esto no es una pesadilla… O en realidad lo es, sí, pero la vivo lúcido. Bien despabilado. Es terrible lo que veo… A Silva se le sale la cadena y al Pulpo González lo expulsan por hacerse el guapo. Otra vez. Como al Laucha en Brasil hace un par de semanas. Como al tucumano Díaz contra Universitario de Perú en alguna Copa Libertadores. Como a Ruggeri contra Atlético Mineiro en la Conmebol de 97. Como a… bah, como siempre que se sufre un resbalón inesperado. Estas imágenes ya las vi. Son escenas repetidas que van y vienen por la cabeza. ¡Ya sé! No es una pesadilla, entonces es un déjà vu… Uno más. Qué tristeza. Estoy en trance. Despierto, pero groggy. Al borde del nocaut técnico.

Da bronca por la chance desperdiciada, en lo que tendría que ser “el semestre más importante de la historia de la institución”. Aunque igualmente lo será, más allá de los resultados. Pero causa malestar. Y uno se pone a pensar en los amigos que se endeudaron hasta las muelas para viajar a Japón (no en esos personajes que se mueven con la plata ajena). Se acuerda, también, de la mejor dupla de marcadores centrales de la casi centenaria vida de Lanús: Paolo Goltz-Carlos Izquierdoz. Repito: Goltz-Izquierdoz. No los olviden. Es fácil hablar con el diario del lunes y hacer leña del árbol caído. Los millones de dólares en la caja valen mucho y otra final perdida no tapará todo lo bueno que se hizo hasta acá, pero las estrellas que se bordan arriba del escudo más lindo del planeta se lucen mucho más que cualquier billete. ¿O no?

A todo esto… ¿a qué hora sonará este maldito despertador? Algo anda mal. Y no sé qué.

martes, 5 de agosto de 2014

"No alcanzan los pergaminos, hay que demostrar"

Lo aseguró Gustavo Barros Schelotto a horas del partido decisivo de mañana entre Lanús y Kashiwa Reysol, por la Suruga Bank que disputará en Japón. “Si bien es un equipo que en la liga no viene bien, es una final y hay que decir presente”, opinó.

Van por la segunda. Los Mellizos ya ganaron la Sudamericana en diciembre, pero quieren más.

Falta apenas un puñado de horas para la gran final de la Suruga Bank y la búsqueda de Lanús de la cuarta estrella de su constelación. Sin embargo, pareciera que son días, semanas o meses los que separan al Granate de este nuevo desafío internacional. Desde los hinchas hasta los jugadores, todos tachan los minutos en la pared como si fuesen prisioneros que esperan su amnistía. Todos, hasta Gustavo Barros Schelotto, son presos de esta ilusión que mantiene en vilo a una ciudad que esta noche no dormirá.

“Es un torneo importante, por eso estamos con la expectativa de jugar bien y de ganar. Vamos a dejar la vida en cada pelota para traer la copa porque sabemos que para Lanús es muy importante”, resaltó el ayudante de campo de Guillermo. Y sobre Kashiwa Reysol, analizó: “Más allá de lo táctico, vimos detalles interesantes desde lo futbolístico. Además tienen dos jugadores coreanos que estuvieron en el Mundial. Si bien es un equipo que en la liga no le está yendo muy bien, lógicamente es una final y hay que decir ‘presente’ el día del partido. No alcanza con los pergaminos o el potencial sino que hay que demostrar”.

Un buen resultado en tierras asiáticas sería fundamental para que sanaran las heridas que dejaron la Copa Argentina y la caída frente a Atlético Mineiro. Al menos eso es lo que supone Gustavo… “No esperábamos una derrota en la primera fase, pero se dio así. Somos profesionales y tenemos que estar bien preparados para levantarnos y poner la energía necesaria para ganar en Japón. También queríamos la Recopa, pero de Brasil nos trajimos cosas importantes”, reflexionó. Y también se acordó de los hinchas: “El apoyo que tenemos de ellos lo sentimos constantemente a donde vamos a jugar de visitantes. Ojalá les demos una alegría”.