lunes, 30 de junio de 2014

Trato deshecho

Se cayó finalmente la venta de Silvio Romero a Morelia de México. Estaba todo arreglado y sólo faltaba la firma, pero los Monarcas desistieron por “problemas personales del delantero” que dilataron la concreción del acuerdo. En realidad, el Chino se está tratando en la Fundación Favaloro por un virus que contrajo en Francia. Vuelve a Lanús.

Nosotros lo llamamos. Morelia mandó de regreso a Romero para que se trate en Argentina.

Que si vengo, que no voy, que si estoy y que me pierdo… Esta estrofa de la reconocida canción de la banda colombiana Aterciopelados sería la ideal para musicalizar la novela de Silvio Romero en este mercado de pases. Sabido es que el cordobés tenía que presentarse a la pretemporada con Lanús luego de que se le venciera el préstamo en el Stade Rennais de Francia. Sin embargo, en una operación relámpago, fue vendido a Morelia de México de manera definitiva en una suma millonaria y hasta fue presentado como un refuerzo top. Pero… a esta historia aún le quedaba un capítulo extra.

Según publicó la institución azteca en su sitio oficial, “la Directiva de Monarcas Morelia informa que, desafortunadamente, la contratación del jugador argentino Silvio Romero no procederá”, expresa el escueto comunicado (foto). El motivo que aducen es que el punta tiene que resolver asuntos personales en su país. Es por eso que “no logra avanzar en la firma del contrato laboral de trabajo”. De esta manera, desestimaron su fichaje. La venta y el sueño del delantero de 25 años quedaron truncos.

Ahora bien, detrás de esos “asuntos personales” que mencionan desde México, se encuentra un inconveniente en la salud de Romero. Como aseguró el presidente de Lanús, Alejandro Marón, en Corazón Granate (AM 1160), el Chino está en la Fundación Favaloro haciéndose unos estudios debido a un virus que contrajo en su estadía en Francia y que le produjo una descompostura en tierras aztecas. Aunque el máximo dirigente del Granate avisó que luego de chequear los resultados se evaluaría la transferencia, desde Morelia ya confirmaron su negativa. Parece que, al final de cuentas, se quedará en el Sur del Gran Buenos Aires. ¿O no?

domingo, 29 de junio de 2014

Están en sintonía

Maxi Velázquez y Agustín Marchesín reflejan el estado de ánimo de un plantel que se prepara para un semestre bravo. En un clima risueño y distendido, dos de los actuales referentes de Lanús coincidieron en que habrá que mentalizarse al máximo para mantenerse en los primeros planos.

Referentes. El arquero y el lateral le aportan temperamento y experiencia al plantel de Lanús.

Son dos de los personajes más influyentes e importantes de la historia contemporánea de Lanús. De la futbolística, está claro. Ninguno de ellos se formó en las Inferiores del club, pero serán recordados para la posteridad por la huella imborrable que dejaron en su paso por la institución. Dentro de un plantel que tiene varios jugadores de renombre y juveniles de futuro promisorio, Maxi Velázquez y Agustín Marchesín se erigen como los principales referentes. Sobre todo el lateral izquierdo, que se transformó este año en el futbolista con más partidos disputados en Primera en los 99 años del Granate. Y en menor medida, el arquero oriundo de San Cayetano, que asegura que se quedó sólo para batir el récord de su amigo y compañero.

“Es un logro que me pone contento… Quedar en la historia de Lanús por eso y por ganar títulos es algo muy lindo. A medida que pase el tiempo, uno lo valorará mucho más”, reflexionó Velázquez. Y luego de hacer una breve pausa, alertó entre risas: “Acá al lado mío hay un candidato que me puede llegar a superar, ja”. A su derecha, como cuando se mueven dentro del campo de juego, estaba Marchesín. “Me voy a quedar para cagarle la vida a Maxi nada más, je. Ahora se me hará difícil porque él renovó su contrato, pero tendré que estirar para ver si lo puedo alcanzar…”, bromeó Marche. Como se aprecia, el ambiente en el predio de Open Door es el ideal para realizar la pretemporada. Mucho calor, a pesar del invierno crudo y despiadado.

-¿Creen que el cambio del formato de los torneos servirá para que los equipos sean mucho más ambiciosos?

Velázquez: -Personalmente me parece que no cambiará mucho el fútbol argentino porque cada equipo trata de buscar su estilo, su manera de jugar. Nosotros venimos con una desde hace un tiempo largo. En definitiva, cada uno elegirá lo mejor para su club. Obviamente creo que es una linda oportunidad para que todos salgan a buscar el título.

“La presión de ser protagonistas no la tendremos nosotros solos. Es obvio que queremos mantenernos arriba. Es una exigencia linda, ya que es mucho más difícil competir por el promedio”.

-¿Y para vos es una presión la llegada de Matías Ibáñez?

Marchesín: -No, porque es un gran refuerzo. Al irse Esteban (Andrada) se necesitaba alguien de jerarquía para que uno supiera que tiene que dar siempre lo mejor y entrenarse al máximo. No cambiará nada lo que hago… ya tuve la oportunidad de compartir el plantel con (Mauricio) Caranta, quien es un gran arquero. Por lo que vi en estos días es una gran persona y me pone muy contento que se forme este grupo.

“Mi deseo es quedarme porque me siento muy bien en el club. El anhelo es seguir en Lanús porque le estoy muy agradecido. Peleamos siempre ahí arriba y eso hace que uno disfrute cada día. Hay que valorarlo y estar satisfecho”.

-Las pretemporadas de Javier Valdecantos son cada vez más difíciles, ¿no?

Velázquez: -El profe aumenta las cargas de los trabajos cada pretemporada. La edad sube y se siente mucho, pero hay que hacerla al máximo. El grupo sabe los beneficios que tendrá después. Este es el momento para hacer hincapié en el trabajo, agachar la cabeza y darle para adelante. Tenemos mucho por jugar en un semestre que será de nuevo muy movido, similar al que pasó.

Marchesín: -Competiremos en varios torneos, así que hay que mentalizarse al máximo. Tenemos la suerte de contar con un gran entrenador y un gran profe. Sabemos que el equipo rindió en el último semestre y hay que seguir así.

-Tienen una final dentro de muy poco, ¿eso acorta mucho los tiempos?

Velázquez: -Con la Recopa vamos a tener menos tiempo de preparación. Uno quiere siempre competir lo más rápido posible. Ahora nos tocan dos finales de entrada que pueden marcar un poco el camino de lo que será el semestre. De ganarlas, nos motivarán mucho para lo que viene. De la otra manera, no sé si será diferente, pero serán golpes. Estamos muy confiados y queremos los dos títulos.

Marchesín: -No tenemos ni fuerzas para usar la mesas de ping-pong o el metegol, ja. Tratamos de disfrutar que estamos juntos y nos divertimos. Es un grupo muy unido y eso hace que la convivencia no sea desgastante.

viernes, 27 de junio de 2014

¡Qué placer verte otra vez!

Volvió Guillermo… Si bien nunca se fue, el técnico de Lanús reapareció para dar la primera conferencia del semestre en el día que se abrieron las puertas del predio de Open Door para ver los trabajos del plantel. Desde las llegadas de los refuerzos hasta el anhelo de conseguir un título, el Mellizo no gambeteó ningún interrogante y respondió cada uno con detenimiento. Y hasta le puso un ultimátum a la situación de Diego Braghieri.

Está convencido. El mellizo cree en su idea de tener un equipo equilibrado y ofensivo.

Se lo extrañaba. Y bastante. La espera fue larga y tediosa, aunque el protagonismo que tomó la Copa del Mundo sirvió para atenuar la expectativa y bajar un poco los decibeles. El receso llegó a su fin, la parte más exigente de la pretemporada recién comienza y Guillermo Barros Schelotto se prepara para afrontar una segunda parte de año brava, con una agenda apretadísima y la posibilidad de disputar dos finales internacionales. El mellizo no lo sabe, o tal vez sí y no lo manifiesta, pero tiene la gran chance de consagrarse como el técnico más ganador de la historia de Lanús. Qué tal. Sería una pavada de logro.

En el día que se abrieron las puertas del complejo de Open Door (vaya redundancia), donde el plantel realiza la pretemporada invernal, el DT dio la primera conferencia de prensa del semestre. Se mostró alerta con la cercanía de la final de la Recopa Sudamericana frente a Atlético Mineiro, analizó el estado del plantel tras el movimiento del mercado de pases y manifestó su deseo de reencontrarse con la gloria. Además, adelantó que seguirá con su idea “ofensiva de salir a ganar” en cualquier cancha.

LA VUELTA A LOS ENTRENAMIENTOS

Estamos bien, trabajando fuerte. Hay cansancio y es lógico que sea así en este momento. Pero también tenemos en la cabeza que dentro de poco jugaremos una final (por la Recopa Sudamericana) y que nos preparamos para eso.

LA AGENDA APRETADA, UNA VEZ MÁS

Nos agarra un partido decisivo al inicio del semestre, es cierto, pero a Atlético Mineiro también… Es la misma situación y nos prepararemos de la mejor manera. Aunque trabajamos con la mente puesta en los seis meses, no hay que dejar de pensar que en 20 días vamos a jugar el primer encuentro y que es una final. Así que no podemos separar el trabajo con este partido.

El ANÁLISIS DEL PLANTEL Y SU CONFORMACIÓN

El grupo está bien a pesar de que no logramos el campeonato anterior ni llegamos a la semifinal de la Libertadores. Creo que hicimos un esfuerzo muy grande y fue bueno. Es por eso que hubo tantas ofertas por los jugadores. Sabemos que queremos más y que aspiramos a conseguir algo otra vez. Nos jugamos muchas cosas y lo veo muy bien al plantel; está comprometido con la idea y el club.

LA VARA ALTA NO CAMBIA LOS IDEALES

Pensamos y trabajamos de la misma manera que lo hicimos cuando llegamos. Tratamos de convencer aún más a los jugadores de que tenemos un buen equipo y que hay que seguir en la pelea. Dentro de una paridad tan grande como hay hoy en el fútbol, el que mantiene el equilibrio, es ofensivo y sale a ganar, está mucho más cerca de lograr el objetivo.

LOS REFUERZOS

Reforzaremos las zonas en las que se fueron jugadores. Los tiempos nos apuran un poco por la final de la Recopa, pero sabemos que también tenemos nuestras limitaciones como cualquier otro club del país.

LAS LLEGADAS DE IBÁÑEZ Y DE GÓMEZ

Necesitábamos un arquero con experiencia tras la salida de Esteban Andrada, más allá de los juveniles que hay en el plantel. Y Gustavo Gómez es un jugador que tiene mucha trayectoria a pesar de su juventud, ya que jugó campeonato local e internacional con Libertad durante los últimos tres años. Vemos que es una promesa muy grande, pero lo tendremos que trabajar para perfeccionarlo y para ver sus cualidades.

EL ESTADO FÍSICO DE ACOSTA

Lautaro está con una molestia desde hace tres o cuatro días y trabaja aparte. Haremos lo posible para que se recupere pronto y que se entrene a la par del plantel.

BRAGHIERI: MOMENTO DE DEFINICIÓN

La verdad es que todavía no hablamos de la posibilidad de que no venga… Suponemos o confiamos que como Andrada fue a Arsenal, Diego Braghieri vendrá a Lanús. Pero hay que ver. Esperaremos a ver cómo es la situación en los próximos días, aunque obviamente no podemos aguardar mucho más allá del fin de semana porque tenemos que definir la Recopa dentro de poco. Son los tiempos que tenemos.

LA PARTIDA DE ANDRADA A ARSENAL

Se lo recomendé yo a Martín (Palermo), quien me llamó para preguntarme por él. Ya lo conocía a través de (Roberto) Abbondanzieri y sabía quién era. Es un arquero muy fácil de recomendar porque está en la edad justa para jugar y para no estancarse.

miércoles, 25 de junio de 2014

Díaz de fiesta

¿Cómo se dice ‘dale campeón’ en malayo? Pregúntenle a Jorge Pereyra Díaz, quien logró el título de la excéntrica Súper Liga de Malasia con Johor Darul Takzim. El riojano convirtió el único gol de la victoria de su equipo en la última fecha del torneo y cerró una campaña bárbara, con ocho gritos y actuaciones determinantes.

Gran aporte. Desde que llegó, JPD hizo ocho goles que fueron clave para lograr el campeonato.

Se fue de Lanús justo cuando esa aventura de ensueño llamada Copa Libertadores empezaba a encaminarse hacia un terreno propicio para la ilusión. Más que por el desafío deportivo, Jorge Pereyra Díaz dejó el Sur del Gran Buenos Aires con la certeza de dar un salto en el plano económico y con la incertidumbre de desconocer el fútbol de Malasia. Sin embargo, la apuesta le salió bárbara, ya que su equipo, Johor Darul Takzim, se consagró campeón en la Súper Liga después de 23 años de sequía. Los ocho goles que convirtió desde su llegada, incluido un hat-trick, fueron clave para la conquista.

Hubo que esperar hasta la 22ª y última fecha del torneo para lograr el objetivo máximo. Con un tanto del ex delantero granate, Los Tigres del Sur se impusieron por 1 a 0 frente a Sarawak en condición de visitante. El riojano de 23 años, que dejó Lanús a mitad del semestre pasado, anotó el gol del triunfo a los 21 minutos del segundo tiempo, luego de aprovechar su velocidad para ganar un pelotazo largo y de puntear la pelota con el pie derecho ante la salida del arquero. De esta manera, JPD terminó apenas afuera del podio de los máximos artilleros: a ocho del brasileño Paulo Rangel (16) y a tres de su compañero Luciano Figueroa (11); con menos encuentros jugados, claro.

El flamante campeón de Malasia cerró su campaña con 44 puntos en 22 jornadas, producto de 13 victorias, cinco empates y sólo cuatro derrotas. Su escolta fue Selangor, que terminó con 41 unidades. Es tanta la algarabía que produjo este logro que el Gobierno del Estado de Johor declaró un ‘día festivo’. Que no pare la fiesta, Jorge.

martes, 24 de junio de 2014

"Podemos estar nuevamente en la pelea"

Mientras aguarda las llegadas de los dos marcadores centrales que pidió, Guillermo se entusiasma con conseguir otro título. “Ojalá se sume alguna estrella más. Es el sueño de todos”, dijo el mellizo. Y sobre los jugadores que se fueron, analizó: “No es normal que un equipo venda justo a los dos zagueros, pero eran oportunidades muy lindas para ambos”.

Esperanzado. El mellizo se ilusiona con ganar una de las cinco competencias que afrontarán.

En algún rincón de ese amplio, coqueto y aislado complejo de Open Door donde Lanús realiza la pretemporada invernal, Guillermo Barros Schelotto calcula cada movimiento con minuciosidad para no dar ningún paso en falso. El mellizo inició su tercer año consecutivo como entrenador del Granate con la expectativa de mantener a su equipo en los primeros planos pero, también, con la ilusión de superar lo realizado hasta acá. Es por eso que mientras acondiciona al plantel para afrontar seis meses en cuyo horizonte se asoman cinco competencias, el DT espera con los brazos abiertos que el mercado de pases empiece a dar sus frutos.

Lo que más desvela a Guillermo, se sabe, es lo desguarnecida que quedó la última línea con las ventas de Paolo Goltz y de Carlos Izquierdoz. “La pretemporada es para ponerse bien físicamente. Ahora esperamos algunos refuerzos, fundamentalmente en la parte defensiva. Pero estamos bien, trabajando fuerte. Nos preparamos para un semestre que será tan duro como el anterior, o incluso más”, detalló GBS. Y en diálogo con Grana Deportivo  (AM 860), explicó: “Uno se refuerza en la zona que se fueron jugadores. Emigraron Paolo y el Cali, y no es normal que un equipo venda justo a los dos zagueros. Pero eran oportunidades muy lindas de progresar en todo sentido para ambos. Y también para el club. Trataremos de incorporar ahí”.

Su atención no sólo está centrada en las eventuales llegadas de dos marcadores centrales sino que, además, quiere evaluar a los que regresaron de sus respectivos préstamos. “Los que volvieron se entrenan todos con nosotros. Vamos a ver cómo se desarrollan en la pretemporada, cuál es la evolución de cada uno y el interés de ellos de jugar, esperar o buscar otras expectativas. Son 31 jugadores y todos se preparan porque uno nunca sabe cuándo le tocará. Hay que estar listo”, consideró Guillermo. Y adelantó: “Está la posibilidad de que alguien más se vaya. Siempre hay sondeos. Igualmente creo que tenemos un grupo muy bueno y que podemos estar nuevamente en la pelea de lo que juguemos”.

No se ilusiona en vano el entrenador de Lanús. Para nada. Sabe que tiene materia prima para justificar ese merecido puesto en la vanguardia del ranking mundial. A pocos meses del Centenario de la institución del Sur del Gran Buenos Aires, el Melli se entusiasma con la oportunidad de reencontrarse con el grito sagrado. “Ojalá se sume alguna estrella más. Es el sueño de todos. En cada entrenamiento se piensa en eso. Ojalá tengamos un buen semestre y consigamos algo nuevamente”. Su gran anhelo es el deseo de todos.

sábado, 21 de junio de 2014

"No me olvido de cuando las cosas no me salían"

Con la sinceridad que lo caracteriza, Diego González recordó su pasado con altibajos y se mostró satisfecho por su presente. “Le voy a estar eternamente agradecido a este cuerpo técnico por la confianza que me dieron. No se equivocaron”, dijo el Pulpo, quien todavía está en los planes de Flamengo.

Agradecido. El volante reconoce la confianza que le dieron los mellizos para mejorar su juego.

Los jugadores que declaran sin cassette son una especie en extinción, no sólo en el fútbol argentino sino también en las principales ligas del mundo. Y Diego González integra ese selecto grupo de privilegiados, más allá de que apelar a la sinceridad, la mayoría de las veces, atrae problemas. Un ejemplo, muy claro por cierto, fue el entusiasmo que exteriorizó el Pulpo ante la posibilidad concreta de pasar a Boca. “Haría hasta lo imposible para jugar ahí”, dijo el volante central, en vez de hacerse el desentendido ante la pregunta. Y a la velocidad de un click, las críticas y los reproches de los granates que se sintieron dolidos llegaron por doquier. A pesar del malestar que generaron sus dichos, el volante no hace a un lado su naturalidad para manifestar lo que siente en el momento.

“Uno madura, analiza el fútbol y se da cuenta que nosotros somos fichas, piezas. Sale uno y entra otro. Si no rendís… afuera. Seguro vamos a sentir las salidas de Paolo Goltz y de Carlos Izquierdoz, pero ojalá que los que los reemplacen lo hagan mejor”, aseguró el Pulpo, quien todavía sigue en la mira del Flamengo de Brasil. Y se explayó: “Estábamos acostumbrados a ellos. Sabíamos a dónde iban a ir a cabecear o cuándo iban a tirar un pelotazo. Espero que nos cueste poco acomodarnos y que los que vengan se adapten rápido. Igualmente no es nada del otro mundo”.

-En estos últimos días te sucedió algo que por ahí no imaginabas…

-Sí, a ver… pasan cosas que uno siempre anhela desde muy chico: el sueño de hacer las cosas bien, entrenarse en Inferiores, llegar a Primera y consolidarse. Creo que tardé un poquito más de lo normal, pero al fin y al cabo llegó con esfuerzo.

-Y el presente de Lanús es fundamental para que cada uno rinda mejor, ¿cierto?

-Este club hace las cosas muy bien y crece de manera grandísima cada día. No es una sorpresa que hayamos conseguido un título sudamericano. Sí me sorprendería que Lanús llegara a hacer lo del 99, 2000, cuando se estaba en otra parte de la tabla y no se crecía como hoy. Sería medio ilógico. Estamos tranquilos y felices de vivir esto. Sabemos que tenemos mucho por jugar gracias a los buenos resultados de los últimos semestres.

-Da la sensación de que más allá de los nombres, lo fundamental en estos dos años fue la idea de Guillermo. ¿Es así?

-Creo que soy el mejor ejemplo, me parece. No me hago a un costado de la realidad ni de lo que pasé. Hoy estoy bien, pero no me olvido de cuando estaba mal. No recuperaba la pelota y estaba malparado. Las cosas no me salían, daba los pases mal. Es mucho mérito del cuerpo técnico. Esperemos que sigamos por la misma senda y con las ganas de salir a ganar en cualquier lugar.

-¿Tuviste que cambiar mucho de tu juego para moverte a un costado y no hacerlo en tu posición habitual?

-Cuando subí a Primera jugábamos con dos volantes centrales y por ahí no tenía la recuperación que sí tenía al jugar de ‘5’ solo. Cuando el técnico me propuso estar en esa posición, medio como que tenía un poco de temor. Venía de hacer un semestre muy bueno cuando se fue Matías (Fritzler). Me sentía con muchísima confianza. Cuando me cambió de posición me sentí medio raro porque era otra responsabilidad: pisar el área rival y generar juego. Sumado a que a mí me gusta correr, recuperar y tirarme al piso.

-Cuando llegó Leandro Somoza dijiste que podían jugar los dos juntos tranquilamente…

-Y es así. Yo quiero jugar y voy a hacer lo imposible. Siempre voy a dejar lo mejor de mí. Le voy a estar eternamente agradecido a este cuerpo técnico por la confianza que me dieron. No se equivocaron.

viernes, 20 de junio de 2014

"Estamos acostumbrados"

Leandro Somoza mantiene la calma a pesar de la agenda apretada que tendrá por delante Lanús. “Trabajar duro nos llevó a pelear los torneos. Estamos tranquilos”, confió. Y a tan sólo 26 días de afrontar la Recopa Sudamericana, el volante se ilusionó: “Hay un mes para prepararse. Las finales motivan y significan que antes se logró algo”.

Balance positivo. Somoza lleva un año en el Sur del Gran Buenos Aires con buenas actuaciones.

En algún lugar del Sur del Gran Buenos Aires, miles de cabezas se preguntan con cierta incertidumbre qué será de Lanús con vistas a un semestre que amenaza con ser igual o peor de exigente que el anterior. En un punto mucho más exacto del mapa, más precisamente en el estacionamiento de La Fortaleza, Leandro Somoza pidió la pelota, la puso bajo la suela y la distribuyó con la serenidad que lo caracteriza. A pesar de la inquietud que generan esas cinco competencias que se asoman en el horizonte, el volante se manifestó despreocupado y confiado en que harán un gran papel.

“Trabajar duro como ahora nos llevó a pelear los torneos. El calendario se achica otra vez, pero no pasa nada… estamos acostumbrados y tranquilos. Hay que hacer una buena pretemporada para que después se vean los frutos en la cancha”, aseguró el volante central, una voz más que autorizada en el plantel de Guillermo Barros Schelotto. Y con respecto a las salidas de dos referentes como Paolo Goltz y Carlos Izquierdoz, analizó: “No tiene que mermar lo que hicimos hasta acá. Es lógico que se vayan jugadores porque Lanús hizo cosas importantes en el último tiempo y los clubes se llevan a los que son protagonistas. Hay que seguir por este camino”.

A pesar de que restan sólo 26 días para la ida de la final de la Recopa Sudamericana frente a Atlético Mineiro, Somoza está demasiado calmo. Se denota fácilmente en el tono de su voz. Y no está mal, ya que tiene con qué defender su postura. “Hay un mes para prepararse. Las finales motivan y significa que antes se logró algo. Ojalá que sigamos sumando estrellas. Son objetivos a corto plazo y los queremos”, se entusiasmó el ex Boca. Y con respecto al año que se cumplió desde su arribo a la institución, expresó: “Mi balance acá es muy positivo. Estoy contento porque llegué a un grupo que me aceptó bien y eso me sirvió para adaptarme”.